viernes 22 de agosto de 2008

CON DIMINUTA INFORMACIÓN, SOSPECHÉ QUE ILUMINARÍA MI IMAGINACION

Al parecer el gran venerado, George Lucas, no le han brotado nuevas ideas de este modo nos invita (por así decirlo) a ver su no tan reciente realización: Star Wars: The Clone Wars; aunque su gran sorpresa, radique a su enorme despliegue de la tecnología del 3D.

La historia gira con Obi-Wan Kenobi (James Arnold Taylor) y Anakin Skywalker (Matt Lanter) peleando con las fuerzas separatistas. En un momento de relax, Anakin, ejercerá una nueva faceta de ser maestro de una padawan de jedi, la joven, Ahsoka Tano (Ashley Eckstein); marcando una desazón para el futuro, Dark Vader. Pronto, son enviados a rescatar al hijo de Jabba the Hutt, quien ha sido secuestrado por los separatistas, al mando del conde, Dooku (Christopher Lee), en un afán de conseguir una beneficiosa alianza con el enorme gangster galáctico.

George Lucas, creo que le sucede algo similar que Akira Toriyama (el creador de Dragon Ball) el mundo sólo recuerda por ser el autor de Star Wars y no por otro trabajo resaltante (en Indiana solo fue como un pequeño trabajo de vacaciones). No entendemos, cual sea su motivo de seguir encaprichado en continuar con esta historia espacial, en unir o re-explicar supuestos cabos sueltos ocurridos en las películas ya conocidas, algo que a miles no salieron contentos con las tres nuevas entregas de la Guerras de las Galaxias.

Sobre el trabajo en 3D, su referente en la fisiología de los personajes sea los cortos animados emitidos antes de la tercera entrega de Star Wars; desde mi punto de vista, nunca me convenció este “arte cuadrado”, dicen que simbolizan las nuevas tendencias estéticas, a este servidor, prefiere un dibujo correcto y pulido. Varios de los personajes no les favorecen su aspecto 3D, están bien alejados a lo visto en la pantalla grande, francamente, parece sacado de una historieta de barata adaptación, agregado con incógnito y pésimo dibujante.

Siguiendo con los datos técnicos, gran parte de la realización muestra un tono opaco y gris, eso nos haría suponer una premisa seria, por el contrario si lo sumamos con su argumento tan inofensivo y frió, nos deriva a una verdadera masacre de los pobres robots, como no existe un comité por los derechos de los robots, no hay problema por las demandas.

Entre lo nuevo están las prestaciones de voces con actores (como en el caso de Kenobi y Anakin) casi desconocidos, saltando la regla se dejan notar un poco Christopher Lee y Samuel L. Jackson, no sabemos si lo hicieron por presión, inmortalidad o carecen de vergüenza.

Tampoco no se sorprenderán de las nuevas imágenes, perspectivas y ángulos; todo es de rápida recordación; eso va también para los diálogos, los chistes baratos y los típicos sonidos de armas de rayos y las espadas luminosas. Los personajes son planos y fáciles de identificar quienes son los bienhechores y los villanos, aquí si hay un problema, no hay banca, solo vemos mas reciclajes de los mismos modelos.

Si para el buen George, esto ha sido un medio para tomar medida al público, esperemos, que esto le sirva de reflexivo en su carrera como director innovador. Si decide continuar ojala sea un decente trabajo, o sino desista de ver estrellas y galaxias, en donde no las hay.