jueves 19 de febrero de 2009

CONTAMOS CON TODAS LAS RESPUESTAS, Y TAMBIEN TENEMOS AMENOS BAILARINES

Bueno aquí tenemos hasta el momento, la gran sorpresa y favorita para los premios de La Academia: Slumdog Millionaire (Quisiera Ser Millonario); una realización que cuenta con apoyo extranjero y filmada en su totalidad en la India, con la dirección (en este instante en la cresta de la ola) de Danny Boyle y con un elenco de actores novatos y anónimos, han barrido con todos los premios previos a la ceremonia de este 22 de febrero.

La historia gira con la vida de tres huérfanos, Salim, Jamal y Latika de los barrios bajos de la India; cada uno de ellos tiene un destino trazado. Salim, se convierte en un aspirante a gángster, Jamal (hermano menor de Salim) vive una moderada vida pero intranquilo por pensar en Latika, quien desde infante la cuida y con el tiempo siente mucho cariño por ella. Para eso, Jamal participa en el concurso Quisiera Ser Millonario, el cual encierra muchos elementos extras que lo distan de ser un ameno programa de entretenimiento.

Slumdog Millionaire, viene a ser un producto muy peculiar, aunque incluye un grueso de detractores; debido a que esta realización este respaldada de tantos premios ganados y a puertas de ganar el premio mayor; me deja una sensación agridulce después de haberla visto.

Su argumento no resulto ser complejo, ni prolijo es deducible apoyados con sendos flashbacks, entre los recuerdos de la vida de Jamal, su paso por el sintonizado programa concurso y su interrogatorio con la policía por un supuesto fraude durante la competencia, todo eso viene con efecto ping pong, para una narración escasa de sorpresas y (por que no) inverosímil.

El enfoque en la cual Jamal, conquista sus objetivos son cuestionables, el modo en la cual va contestando las preguntas del concurso da la sensación que esa es la visión de desorientada sociedad. Los actores, no podemos pedirle mucho, son entusiastas en dicho proyecto y hacen lo que este en sus alcances.

Danny Boyle, como director no alcanza ha sacarle lustre al film; enfatiza la historia con la otra cara de la India (lo avanzado y la miseria), es como confundir una montaña rusa y una escalera eléctrica como sinónimo de diversión, es una mirada muy fugaz, supuestamente eso lo vemos con sus protagonistas, pero esa idea no se encamina plenamente.

Luego de las espinas, digamos lo positivo que deja esta producción, una atinada música local vistiendo en varios pasajes del film (una mezcla de tradicional y moderno de la melodía hindi) esto va mas para la melodía (buenas percusiones y cuerdas), ya que la vocalización, resulta ser harina de otro costal. Dentro de los personajes, mejor encajados están el rol de Salim (en todas sus etapas), que a su modo ayuda a su hermano hasta el final. El otro personaje es el conductor del concurso, Prem Kumar (Anil Kapoor), quien guiara a Jamal a llegar a puerto, aunque éste no le dará los datos tan precisos.

Otro detalle y creo el principal éxito (aparte que en su totalidad se filmo con cámaras caseras) sea el modo en la cual ha sido promocionado, desde el instante que empezó a cosechar triunfos a granel, ha creado una gran bola de nieve en pleno verano. No es un mal producto, pero creo poder cuestionar sus meritos para ganar El Oscar y si lo hace puede resultar que su elección resulto ser por justa razón o únicamente, suerte, nada mas.