jueves 19 de marzo de 2009

AGOTADO Y DOLIENTE, QUIERO VIRAR LA CORRIENTE Y ASÍ DECLARO MIS BUENAS NOCHES

Luego de ver: El Llanto de la Mariposa (su titulo real es: Le Scaphandre Et Le Papillon y debió traducirse como: La Escafandra y la Mariposa), quede admirado y satisfecho de haber asistido al cine al ver una realización de gran valor, originalidad y puesta de escena. Esta es la obra del director francés, Julian Schnabel, que a decir de muchos es su mejor obra. Aunque sea del 2007 esta cinta viene precedida de mucha fama y galardones, con producciones como esta, vale la pena escribir unas líneas en este pequeño espacio en el gran universo de la cibercultura.

Esta historia (real) nos cuenta la vida de Jean-Dominique Bauby (Mathieu Amalric), un hombre de éxito que sufre un grave accidente que lo postra en cama, sufre casi una parálisis total, puede escuchar y solo se puede comunicar por medio de su ojo izquierdo. La medicina prescribe que el paciente sufre de la atípica enfermedad del encierro; se le promete asistencia para darle una calidad de vida pese a su estado. Por otro lado, Jean-Dominique, buscara quedarse en la autocompasión o intentar luchar y valerse por si mismo.

Jean
-Dominique Bauby, existió en la vida real, sufrió dicho estado, vivió con esa contrariedad y pudo hacer (y auxiliado) un libro que da el nombre de la película, inspirado al ver
se en esa condición, se comparo estar atrapado en un traje submarino de gran profundidad, incapaz de moverse; solo pudo ver el logro de su hazaña por diez días, después fallecería a los 43 años de edad.

El Llanto de la Mariposa, no es un film que nos deba dar pena desde el comienzo, por el contrario su director, Julian Schnabel, nos describe la situación con parte de humor, ironía y sarcasmo. Con las trabas que se le presenta a esta persona, él mismo comprenderá que no se debe darse lastima permanentemente. Incluso nos muestra que en ocasiones muchas pruebas médicas no siempre diagnostican los verdaderos males que padecen los seres humanos.

Existen varios actos con notables significados; el disgusto de Jean-Dominique, por la venida del domingo para él, englobado en el silencio de la clínica, una clara alusión al titulo de la cinta. La afirmación de éste de escapar por medio de la imaginación, algo que lo ayuda mucho en las etapas difíciles. La evocación de recuerdos de cómo fue su vida y juega con los nuevos eventos en la que vive. El trato de Jean-Dominique y su padre, el hijo cuida a su padre ya anciano, ambos hablan sobre una impresión futura similar a, El Conde de Montecristo, sin embargo, la rueda del destino girara con este argumento en varios pasajes del film.

Los personajes también
están a la altura, mayores palmas para Mathieu Amalric, en el rol principal, dudo que con estos trabajos los reconocimientos no se hagan esperar a futuro. Henriette Durand (Marie-Josée Croze) la terapista de lenguaje, quien será como nuestra traductora, de las inquietudes positivas y negativas de Jean-Dominique. Los detalles técnicos también aparecen en buena medida, esto es en la ubicación de la cámara (el inicio con sombras, difuminación cada una de ellas encierra varias señales), dando la apariencia de estar conllevando las sensaciones de esta persona.

Esta película intenta orientarse con la eutanasia, pero se distancia notoriamente de ejemplos como: Mar Adentro o Million Dollar Baby; este film nos da una muestra de vida, podemos llegar lo mas lejos que podamos, si nosotros mismos nos proponemos a hacerlo. Puede ser que la adversidades o incluso la cercanía a la muerte, sea un obstáculo, pero quizás que no lo sea, sino otra etapa en la que evolucionamos.