Si el cine revisa en parte la vida de las personas, ahora le toca a un personaje muy controversial y en su momento pocos se atrevieron a molestar; hablamos del polémico director, Oliver Stone y su film biográfico: W., una mirada a la vida y gestión del ex-presidente de los Estados Unidos, que con su mandato ha sumergido a su país y al resto del mundo a una colosal crisis económica.El inicio es ver varios pasajes de la vida de George W. Bush (Josh Brolin), de existencia bohemia y ensombrecida por su hermano, su familia en especial su padre, George H.W. Bush (James Cromwell), no le vean futuro. Mas adelante, H.W. Bush (entonces gobernante de los Estados Unidos), lo 'invita' a su campaña de reelección, en ese tiempo, W. Bush, se somete a curarse del alcoholismo, acepta a la religión y con la frustrante derrota electoral de su padre contra Bill Clinton, toma la decisión (“divina”) de llegar a la presidencia de los Estados Unidos, de ahí en adelante veremos como creo la enorme bola de nieve que somete al mundo, gracias a su “gran esfuerzo” de líder de una gran superpotencia.
En resumen existen varios elementos por analizar, un tema actual, la historia de un “celebre” personaje y su entorno, un buen reparto de actores, un director antes famoso, hoy con
Si esperas ver en esta película destruya (aun más) la poca reputación (y legado) de Bush pues eso no lo hace, digamos por parte del director, solo muestra algunas facetas relevantes, sorprendentes y aspectos que se caen de maduro, cuando pase la primera hora de la película. Se nota a un W.Bush, por instantes tan desorientado (en demasía) o ido de la realidad. Cuesta creer si el verdadero se la creyó al 100 % como mandatario y sentirse el Mesías del gran rebaño sin saber que era el malvado lobo.
Ahora los actores, la producción busco a muchos de ellos con un parecido tan cercano a la realidad como: Thandie Newton (Condoleezza Rice), James Cromwell (George H.W. Bush), Jeffrey Wright (Colin Powell) por citar algunos casos. Uno de los puntales en este aspecto es la actuación de Josh Brolin, quien hace un excelente trabajo encarnando al tejano captando sus matices de poca sobriedad, divagación, carente de expresión descuido y de moda
Como legado final, sea un buen documental biográfico (pese a tener ironía pero creo falto algo mas de salsa a este taco), un modo de aprender de nuestros errores como sociedad y no hay excusa de que esto ocurrió hace mucho tiempo para reflexionar, apenas con el primer año de gobierno de Obama, los ánimos tardaran mas de lo que se piensa. Si intentamos de mejorar como colectividad y sepamos elegir a nuestros gobernantes, es viable que como dicen los políticos americanos: “Dios Salve a Norteamérica” y de paso al mundo entero, (Amen).







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