Consagrados con lo ultimo en tecnología (¿?), llega el film infantil: Fuerza G (G-Force), de un desconocido director, Hoyt Yeatman y unos guionistas (échenlos), Cormac Wibberley & Marianne Wibberley; llevan a la gran pantalla a simpáticos animalitos, en pos de la salvaguardar la paz mundial, a su modo y gran esfuerzo.Un grupo de roedores son escogidos para llevar operaciones de alto espionaje, pero se someten a una prueba para comprobar sus habilidades. Dicha iniciación se sale de control y el proyecto se ve suspendido. Sin embargo, nuestros pequeños agentes querrán limpiar su nombre, justificar el dinero invertido por el gobierno (U.S.A) y acabar con un plan de dominio total del mundo.
Créanlo hay películas infantiles que pueden ser perdonadas y otras dignas de elogios; pero con lo apreciado no creo que muchos mantengan la atención en seguir una película tan ingenua, carente de gracia, escasa de guión (ya saben sus nombres), con un nulo aporte al genero y tan oportunista por abocarse en el segmento infantil, cuya presión y preferencia resultan tan engañosa como los discursos de cualquier político.
Esta producción es comparable con cosas como Garfield o Cats & Dogs, tan irrelevante, de veras uno debe pensar si estos guionistas hacen un esfuerzo (no en el cuarto blanco) mental y también como las grandes productoras dan su visto bueno para estas producciones. El gran esfuerzo se le puede considerar, es conseguir las asistencias de voz como: Penélope Cruz, Nicolas Cage y Jon Favreau; también cabe la pregunta por estos dos si lo hacen por vocación o por compromiso, mismo Raúl Julia.
Los efectos especiales son muchos pero nada relevantes, solo vemos a los roedores hablando y haciendo piruetas humanas, un recurso bien gastado. También tienen sus materiales de campaña justo a la medida, si no te satisface eso no te preocupes en la película veras algo comparable con las recientes secuelas de los films de robots que empiezan con una gran “T”; no se si es la moda o cualquier productora puede hacerlo.
Por estas latitudes, estas realizaciones convocaran al público por la figura de sus originales estrellas, aquí se les llama: “cuy” (es) y son destinados a ser com
Aquí debemos obviar al factor humano, no son relevantes bajo ningún punto de vista así pasamos y concluimos que estos largometrajes, son productos de las vacaciones de medio año, por suerte esos días son divertidos pero cortos; la analogía esta con una pequeñez de diversión y las casi dos horas interminables de esta producción que se paso de talla extra large.



















