miércoles 16 de septiembre de 2009

SI ALGUNA VEZ SE ACUESTA, SABRÁ FINALMENTE, CÓMO ES EL MODO DE LAS CARICIAS

Diario de una Ninfomana, película del español, Christian Molina, el cual afronta un tema del best-seller de Valérie Tasso, quien describe su existencia como mujer, ante una problemática, un deseo o un peligro vinculado a su afección sexual. Esta película cuenta con la participación de: Belén Fabra, Leonardo Sbaraglia y Geraldine Chaplin.

Val (Belén Fabra), es una mujer envuelta en un dilema, el querer encontrar el disfrute del sexo en todos los sentidos, por ahora, sus inicios son desilusionantes, desde su ávida juventud. Por el momento, solo comparte estas vivencias con su abuela (Geraldine Chaplin), entre esas pláticas, ésta le sugiere que escriba en sus experiencias. Como el consejo no debería ser negativo, esto será el inicio de relaciones aventureras, hasta terribles lecciones, únicamente por las ansias de aprender más de lo que sabe.

De por si, esta realización cuenta con un argumento erótico de raíz, pero como es casi costumbre transmitir ese encanto; resulta ser el primer gran obstáculo que deban sobrepasar muchas producciones. En varios pasajes, vemos las escenas calientes, en gran medida, después la historia sufre una serenidad (el cual parece ser la mejor etapa del film) y luego continuamos con los actos sensuales en mayor y menor medida; muchas de ellas nos dejan demasiadas suspicacias por parte de sus responsables.

El personaje central, nos da la conclusión de ser un personaje débil y dubitativo sobre si su opción sexual, le resulta un dilema tener una enfermedad o convertirlo en un estilo de vida. Esto se aprecia cuando nuestra protagonista, deja de ser dama de día, para dar paso (por voluntad ¿?) a ser señora de la noche. Ese ciclo por momentos, me recuerda ver una telenovela, pero con sumas dosis de ternuras. Ignoro, si por esta conducta las mujeres (no creo que sean muchas), puedan sentirse referidas, salvo algunos tips tipo Maitena, al hacer sus parangones sobre las parejas.

Sobre el desfile de hombres o galanes que conoceremos, están los voyeristas, aturdidos, machistas, masoquistas, falsos Romeros y alguno que otro sereno; de todas formas muchos de ellos no estarán dispuestos a jugar al ritmo de Val. Muchas de las consecuencias, se deban por esa rara creencia de Val y por el modo en que nos dejamos llevar (literalmente) por los consejos de los demás, esto se asemeja a comprar un producto y no revisamos si tiene garantía.

La actuación de Belén Fabra, no me parece tan resaltante para encarnar un personaje tan complejo; pese a su bello rostro eso no compensa en mucho su desempeño, se le nota algo delirado y sin mucha sustancia para la encanto. La intervención de Geraldine Chaplin, es tan breve y también ineficaz, por más intentos no le encuentro su justificación para ese papel. Algo mejor son las actuaciones de Leonardo Sbaraglia y Angela Molina, resultan ser un extraño ying yang, en la vida de Val, le dan algo de gusto a esta historia de bragas flojas.


Con el titulo, esta película llama la atención (para aquellos espectadores que se dejan atrapar por la advertencia de mayores de 18 años o de la recordada Serie Rosa), en su país por el afiche causo alboroto, al parecer los viejos vetos, aun se mantienen en este nuevo milenio. Con música acorde en gran parte de cinta, esta no ejerce ninguna ‘atracción’, ojala que fuera fatal.

jueves 3 de septiembre de 2009

¿POR QUÉ USTED ESCONDE SU AMOR?

El amor y la edad son los pilares de este enrarecido film de Isabel Coixet: Elegy (Lecciones de Amor) basado en el libro: El Animal Moribundo de Philip Roth. Aumentado la curiosidad de los despistados, esta película tiene las actuaciones estelares de: Ben Kingsley, Penélope Cruz, Dennis Hopper, Patricia Clarkson y Peter Sarsgaard.

David Kepesh (Ben Kingsley), un intelectual y maestro de universidad es admirado por sus amigos y adulado por las jóvenes estudiantes, como la sumisa Consuela Castillo (Penélope Cruz). Entre galanteos y el contraste de edad, surge el amor entre los dos, todo parece ir bien, en especial para David, pero su amigo cercano, George O'Hearn (Dennis Hopper) le expresa una pregunta ¿Cuánto durara ese bello momento?; algo parecido lo sugiere la madura, Carolyn (Patricia Clarkson), quien deduce que el amor y el tiempo no compiten de modo justo. Como profecías, estas versiones harán mella en la relación de David y Consuela, ¿Cuál será el motivo? o mejor dicho, ¿Este idilio fue algo bien planeado?

Una de las causas negativas de este film, sea su tipo de definición (¿es un drama, un romance erótico o un thriller?), no sabemos en que terreno nos adentramos, eso se corrige mas adelante, un alivio en un mar de desarreglos. Se supone que la interacción de la pareja Kingsley y Cruz, no resulta tan gravitant
e como se espera, por el contrario son los personajes secundarios quienes le inyectan mejor dinamismo a la trama. El intento de mostrarnos pasión por parte de la pareja principal, no resulta ser esa llama que en vez de calentar, tan solo se torna tibia.

La visión de la directora, es mezclar un tema tabú con ideal de cualquier soñador (a), con mucho tinte de poesía en los diálogos de sus protagonistas, sumados con reflexiones sobre la soledad y el tiempo en la vida de los seres humanos. Por ahí tiene algunos logros, interesantes, pero no consigue darle un sostenimiento perdurable.

Ahora para darle algo de valor a esta realización, sea su esquema (algo torpe) sobre la vejez tanto del hombre y la mujer, cuando uno de ellos decide seguir siendo algo que no aparenta y la otra que decide hasta aquí es mi ritmo y que debo imprimir otra velocidad. También el ser tan sabios para resolver problemas ajenos, cuando no somos el verdadero experto de solucionar nuestros dilemas ético-personales.

Los protagonistas le dan algo de lustre (varios de ellos nominados y ganadores de premios) a esta filmación. Ben Kingsley, le saca favor a esta producción y no es sujeto a ser reprendido, su buen recurso sea el buen enganche con los otros actores, bueno salvo uno, eso lo detallare mas adelante. A los nostálgicos, ver Dennis Hopper, con la confesión de su sugestivo personaje. Patricia Clarkson, la rival de Consuela, pese a los años, muestra mejor sensualidad que la novel estudiante y cuando ser tan sincera ante alguien como Kepesh. Peter Sarsgaard, es el paciente de David, y sus relatos de amoríos serán una constante en el film, resulta divertido y gratificante.

Penélope Cruz, siendo una gran atracción, nos deja lo siguiente. En varios aspectos la española, debería salir ganadora y eso no es así, el resultado es mezquino para ella, con una figura falsa y sin fulgor. Al inicio de la historia, su protagonismo es irrelevante, luego sale de escena y al reaparecer podríamos sentir una desazón anticipada. Y su forma de seducción, no es explotada de mejor medida, lo cual consigue más detractores de los que ya tiene.

Esta es a grandes rasgos, la descripción de una película cuyos temas sobre la vejez, la soledad, el amor y su gran burbuja, temible por su tamaño, aunque de fácil calamidad; unos puntos interesantes para ser apreciado, siempre y cuando su punto de vista no contenga una madura sutileza.