domingo 18 de octubre de 2009

ES DIVERTIDO CÓMO LAS COSAS PASAN

Tomando nuevos rumbos, la laureada actriz, Helen Hunt, debuta ahora como directora con su drama: Cuando Todo Cambia (Then She Found Me). Además de ser la conductora del film, esto no impide que actué y comparta roles con los actores: Bette Midler, Colin Firth y Matthew Broderick.

April Epner (Helen Hunt), es una serena maestra de escuela, pero en su vida entrara en varias situaciones. Primero su boda con Ben (Matthew Broderick), en un inicio todo bien pero al no tener hijos y el paso del tiempo esto trae un distanciamiento en el matrimonio. En breve, April, conocerá a Bernice Graves (Bette Midler), ésta afirma ser su verdadera madre y esta dispuesta a recobrar el tiempo perdido con su adorada hija. En toda esta confusión, April encontrara el amor, en la figura de Frank Harte (Colin Firth). ¿Podrá la pobre April, convivir con estas situaciones? ¿Y cual deberá ser su ansiada recompensa luego de afrontar estas ocasionales situaciones?

Helen Hunt, como directora no se le puede pedir un trabajo soberbio u exquisito, diremos que su esfuerzo es mas hacer un film entretenido adecuando el drama y la comedia. Por ejemplo el inicio no resulta nada resaltante. A la mitad de la historia se encausa en un digno drama; pero esta se diluye a medida que nos delata las futuras decisiones de la protagonista y ahora abnegada directora.

Del mismo modo Helen Hunt, creyó que seria el punto de la atracción eso esta reservado para la sobresaliente (y roba cámara) Bette Midler, su actuación en líneas generales es el mejor aporte que deja la película; me quedo con su imagen de ser la enviada del amor, pero al parecer se le olvido asearse un poco antes de presentarse. Los otros actores como Colin Firth, maneja a un personaje de un carácter bien peculiar, quedando la duda si es extraño o peligroso. El otro actor (insipiente en todo ámbito) es Matthew Broderick, su papel es irrelevante, un inmaduro de primera, así que aléjense de él de forma inmediata.

A Helen Hunt, su actuación también no convence del todo, tal vez se deba a su alejamiento de protagonizar películas, y a esto le sumamos que los años no pasan en vano a ésta mujer (que cruel es tiempo con las mujeres). Su personaje me resulta también con muchas dudas, indecisa respecto a su vida; se le puede notar su mínimo autoestima de fácil vulnerabilidad para el engaño ante cualquiera (todavía cree que su padre era Steve Mc Queen).

Con pocos momentos para el recuerdo, (incluso hay una secuencia que me recuerda un episodio de Mad About You), el largometraje me queda algo irresoluto, no se si darle un merito por Helen Hunt y su titánico esfuerzo en esta producción o darle un laurel a Bette Midler por su trabajo aunque eso le daría mucho realce a esta realización; cuesta mucho tratar de entender el mundo de las actuales mujeres maduras, resulta un campo de difícil comprensión como congeniar a un creyente con un ateo.

martes 6 de octubre de 2009

TIENE HISTORIAS PARA EXPLICAR, PERO ÉL MUERDE POR FUERA MÁS, DE LO QUE MASTICA

Después de varios intentos he apreciado una película de animación, fuera del dominio absoluto de Pixar, con buenos resultados y menciones extras, nos referimos a: Lluvia de Hamburguesas (Cloudy with a Chance of Meatballs) una realización de los estudios Sony y creo que dieron en el clavo o mejor dicho en el estomago del gusto del publico en general.

Esta jovial historia es un cuento de niños en Estados Unidos; en un pequeño (e inadvertido) pueblo de Chewandswallow, vive Flint Lockwood (Bill Hader) un científico que por causas fortuitas, crea una maquina para el clima y termina forjando un aparato que hace llover comida. El poblado le agradece gustoso, principalmente, su sagaz alcalde, Shelbourne (Bruce Campbell). Flint creyó alcanzar la fama, pero los laureles le quedaran pesados y vendrán los problemas, tanto con su padre, Tim Lockwood (James Caan) y la periodista climática, Sam Sparks (Anna Faris); ojala a Flint, le alcance un buen antiácido después de esta aventura.

La película y su historia visto desde con seriedad se puede sentir una clara reprimenda a varios aspectos sociales, una ligación cercana entre la gula y la ambición, la falsedad que aparentan las personas (tanto personal y grupal), ser perturbado por ser una celebridad y no ser capaces de escuchar un educado consejo, y finalmente, aceptar la humildad y simpleza de ser nosotros mismos, ser capaces de expresar a los demás nuestras talentos ante retos imposibles.

Por un instante puedo ver que los diseños de los personajes se asemejan un poco a los últimos diseños de Pixar, pero la contraste es la manera peculiar de su maniobralidad y dinamismo en las situaciones de acción, parecen ser elásticos y largos como un tallarines. Buen equilibrio de la comedia y la seriedad, algo no común la idea seria que la pasemos bien por el lado humorístico, sin embargo, deja mucho para la reflexión una idea que ha pasado por muchas discusiones, inactividad e incluso plasmado como un ideal filosófico en canciones.

Los personajes bien trabajados, creo que a nadie le disgustara las ocurrencias (bueno salvo el avaricioso alcalde y las travesuras de los inocentes niños) de esta simulación de personas y terror de los actores de carne y hueso. La versión en ingles, las voces son apoyadas por varios actores conocidos como: James Caan, Anna Faris, Mr. T y Benjamin Bratt.

Los caracteres de los actores son variados, Flint Lockwood, encarna al genio no reconocido como Nikola Tesla, todo su esfuerzo es reconocido al final, pero en su formula le falta el valor llamado, humildad. Sam, simboliza al patito feo y cegada adaptación al sistema social. Tim Lockwood, el padre de Flint, el común padre de familia que busca que los hijos sigan sus pasos y no reconocen las aptitudes de sus hijos. El alcalde, Shelbourne, me asemeja bastante al alcalde de Tiburón, no le importa el peligro, sin saber el peligro al que expone a la gente.

Si le pongo el lado malo a la película sea, después de ver la avalancha de comida es posible que muchos se les quite las ganas de probar algún bocado y puede resultar un rechazo justificado. No creo que esta película sea exhibida en sociedades donde el hambre es el menú del día; también diremos esa falta de imaginación (si fuese real) en vez buscar un bien común, tan solo lo hacemos de manera localista, hacemos honor y veneración a la gula muy generalizada.

sábado 3 de octubre de 2009

QUISIERA CAMBIAR MI FORMA Y VARIAR MI NOMBRE

Animales Heridos, es la producción de Ventura Pons, un film español que se asoma por estas tierras, el cual genera muchos intereses en varios países latinoamericanos; el nuestro, es la participación del actor: Gerardo Zamora, dado que para el gran publico local, desconocía de su existencia y su nueva trayectoria en la gran pantalla grande.

Esta realización, nos narra tres historias, cada una de ellas, cuenta con pocos actores el cual tienen una cierta relación. Estos sucesos se componen de tintes como la comedia, el drama, el romance y las infidelidades en un país del primer mundo; con inmigrantes tratándose de adaptarse, pero pese a la actualidad algunos defectos o malos hábitos humanos, siguen aplicándose con mucho empeño.

La exposición de las historias no esta mal, aunque el director no le infringe la misma calidad a cada una de ellas. La primera historia cuenta con la asistencia de: José Coronado, Aitana Sánchez- Gijón y la actriz argentina, Cecilia Rossetto. Sin dudas, la mejor historia del largometraje referente la infidelidad, un erotismo decente, humor negro, la frialdad y la falsa careta que las personas aparentan.

Luego de eso están las actuaciones de: Marc Cartés y Cristina Plazas, ambos nos presentan el resultado de la monotonía y el adulterio. Con un proceso bien lento y aburrido, únicamente el desenlace resulto ser interesante, deducible, atípico y nada aconsejable para la vida real.

El último relato la protagonizan: Patricia Arredondo y Gerardo Zamora, una pareja de inmigrantes buscando adaptarse en tierras ajenas, por un momento parecen estar en orden, pero como dice el adagio: la cabra siempre tira para el monte; y sin ser adulador por parte del peruano, concluyo que esta historia (y su actuación desde luego) no resulto ser gran cosa, insostenible y vacía.

Si hablamos sobre el enfoque de los problemas o defectos que afloran estas personas, se nota el oficio del director hasta cierto grado (eso es comprobado en la primera historia). La cercanía de estos protagonistas, es que muchos de ellos son conocidos o tienen una unión indirecta dentro ese universo; sin embargo, ellos desconocen sus estilos de vida, inquietudes y atolladeros personales.

De las historias, es la primera quien el director le toma más dedicación (fuera de las escenas de sabanas cali
entes), conjugan un buen dramatismo, humor (cargado de ironía y sarcasmo) y para el lucimiento de la belleza de Aitana; incluso ella tiene un breve momento en la tercera historia, con el hincapié de solo ser la forma deseable y efímera.

Otra intervención es la locución en off, nos da pautas, detalles, estados y predicciones de los protagonistas; aquí podría haber sus problemas, la entonación del locutor (Catalán), puede hartar (por estas latitudes se cuentan por millones) y también hacer de conciencia de los actores y como un profeta hacia nosotros mismos, si tomamos prestadas algunas apariencias no correspondidas. Un elogio para los peruanos (esto sucede en el tercer episodio), por parte de la voz en off, será la mención del futbolista: Hugo El Cholo Sotil, figura del club Barcelona.

Si los animales instintivamente se lamen sus heridas, tras haber ganado una disputa o superado un trauma, ¿Qué tanto les sirve en su corta existencia?; ahora nos referimos, ¿Cuánto aprendemos los seres humanos sobre ello en la vida, y cuantas veces nos lamernos para cicatrizar las mismas heridas?

HACEMOS UNA MANIOBRA INCORRECTA Y EFECTUAREMOS UN ERROR

Alex Iglesia, director español (con un notorio intento a internacionalizarse en su carrera) nos presenta: Los Crímenes de Oxford (The Oxford Murders), un film plagado de muchos formatos, policiaco, thriller, intriga y misterio; además cuenta con un elenco actoral interesante como: John Hurt, Elijah Wood, Leonor Watling y Julie Cox.

Martin (Elijah Wood), un joven estudiante quien busca la asistencia para sus tesis, el indicado es el profesor, Arthur Seldom (John Hurt); pero la petición no será tan fácil debido a las conductas y el ego de los dos personajes. Sin embargo, un incidente los hará sospechosos de un crimen. Esto se enreda más con las apariciones de Lorna (Leonor Watling), quien resulta ser una conexión muy intima para Martin y Arthur. El otro integrante es Beth (Julie Cox), quien resulto ser la hija de la occisa, una mujer sugestiva y de carácter extraño.

La temática y el uso de varios estilos en esta película, se desata hasta el punto de letargo, si lo añadimos en varios pasajes con diálogos cargados de amplia intelectualidad (el hecho de mostrar crímenes con pistas científicas), con la complicidad de una locución en off agobiante, no deja mucho respiro, en simples palabras mucho dialogo y poca acción. Por un lado aparenta tener una buena premisa, pero de manera paulatina se descascara por su aglutinado soporte de producción (como el giro final entre alumno y mentor), que mas nos hace recordar la idea de ver un Codigo da Vinci y eso no es un buen augurio.

Respecto a la acción como dije no es mucha y por ahí alguna eventualidad hace levantar vuelo pero no a gran nivel; por ahí el esclarecimiento de un caso antiguo que devino en una fatal locura o la reconstrucción de un crimen, tenga un grado positivo que deje esta realización.

Hablando de lo positivo, en ese campo esta destinado al llamativo reparto de actores. John Hurt y Elijah Wood, hacen la gran parte del partido con sus discrepancias, egolatrías y conclusiones de manera temprana o con algo de retraso. De este dueto, John Hurt, sale mejor parado, brinda la eficacia (pese a la edad), dramatismo y se centra como la medula vital de la historia. Elijah Wood, junto a Leonor Watling, cumplen la función de ser la pareja juvenil imbuidos entre el amor y celos enfermizos sobre su pasado y posterior futuro.

Elijah Wood, intenta de hacerse de papeles que lo alejen de ser el recordado hobbit, al menos no es un gran papel, pero debemos darle crédito, al menos el joven le pone ganas por superarse. Leonor Watling, ubicada en ser el cuerpo del deseo, no aporta mucha cuota en la historia solo para ser el trofeo de los dos intelectuales. Aunque a mi gusto, me resulta más atractiva Julie Cox, con su forma de ser atrae mucha atención (sin usar el desnudo), lastima que su rol esta destinado a un incierto paradero.

Creo que Alex Iglesia, no debe sentirse defraudado, su film es un producto consumible tiene puntos altos (la suerte de poder dirigir a actores afamados y de vigencia actual) y puntos bajos (dosificar sus múltiples formatos expuestos); al parecer si usamos las matemáticas como referente para este director, el resultado puede hacerlo sumar o restar en su esfuerzo hacia idealizada internacionalización.