viernes 9 de abril de 2010

TOCAREMOS SUS MELODÍAS FAVORITAS, MIENTRAS TODOS USTEDES SE DISTRAEN CON EL AMBIENTE

Esta película francesa estuvo elegida en la última entrega del Oscar por mejor canción: Me Enamore en Paris (Faubourg 36), es un largometraje con cuotas de musical, romance y drama. La dirección esta a cargo de un conocido, Christophe Barratier y tiene en el reparto a Gérard Jugnot, Clovis Cornillac, Kad Merad, Nora Arnezeder, Pierre Richard y Bernard-Pierre Donnadieu.

En el norte de Paris, el teatro Chansonia, situado en un suburbio, es cerrado, por el mafioso, Gallagriat (Bernard-Pierre Donnadieu). Pigoil (Gerard Jugnot), un empleado del local, no esta contento y decide junto a sus colegas de trabajo reflotar el negocio; para ello hacen dos cosas, renegociar con Gallagriat y reclutar artistas para nuevas funciones. De todos esos, el más admirable y súbito es el canto de Douce (Nora Arnezeder); pero la nueva estrella tendrá dilemas, ayudar a Pigoil a mantener la función y salvar el teatro y decidir si ama de verdad a Milou (Clovis Cornillac), sin relegar el acuerdo (y algo mas) de su fiador, Gallagriat.

La cinta exhibe tres aspectos que serán tratados en las siguientes líneas (buenas y malas). Como drama decente, acordando con trazos conmovedores, no de uno sino de varios de sus protagonistas, inclusive de los malhechores de turno, es decir, todos aquí buscan un sitio ante la adversidad y su recompensa deberá ser honesta, codiciosa o impulsiva. También reviste una esmerada visión de época (notable fotografía en varios ámbitos) y lo que se acercaba los cambios de ideas y los tambores de batalla (la segunda guerra mundial).

La parte del romance tampoco esta nada mal, los tres participes Douce, Milou y Gallagriat, hacen lo justo, aunque el factor del amor por la fuerza, se torna parte del cortejo (Milou y Gallagriat). Algo más sobre el romance posiblemente, a muchos les resulte muy meloso y se anticipen como será el final de este largometraje.

El tercer aspecto, el musical viene en paquete variado, los protagonistas centrales suben a las tablas y actúan (de modo redundante) y lo hacen con altura. Se puede ver por cortos instantes algunos bailes elaborados y exóticos. En este campo, la voz de Nora Arnezeder, se convierte en el atractivo del film con un canto melodioso y calido, lo gozaremos en varios pasajes del film. La mejor interpretación a mi gusto es la primera, por su naturalidad y creo que con eso me pago la entrada al cine.

Las actuaciones no desafinan y da algo más para comentar. Gerard Jugnot, por suerte no es el personaje central del film, pero consigue lucirnos varios matices (como lo fue en Los Coristas), el lado cómico, trágico y sensible. Bernard-Pierre Donnadieu y Clovis Cornillac, son los que se pugnan el afecto de Douce, atinados como antagónicos y me da la sensación de hallarle un parecido, a sonados actores estadounidenses, tanto en perfil físico y posturas.

Kad Merad, hace su parte con su evolución de pobre ignorado en busca de la fama y como las luminarias lo logran pero son pocos quienes la gozan en serio. Y otra vez, esta Nora Arnezeder, quien aparte de cantar, su actuación resulta ser tan armoniosa como su voz.

Lo negativo del film es que, por lapsos se juega a ampliar la historia y como se va del triunfo a la fatalidad con una táctica avisada. Recomendación, film señalado al público que le guste el musical y la recreación de una época, sino eres de tipo de espectador, es posible que te cierren anticipadamente el telón de la entrada.