sábado 22 de mayo de 2010

NO INTERESA QUIENES SEAN LOS CORRECTOS Y QUIENES ESTÉN EQUIVOCADOS

La cúspide del amor y la caída libre de la desilusión, son abordados por el director: James Gray, con su film: Amantes (Two Lovers), un largometraje que cuenta con un buen reparto de actores principales (Joaquin Phoenix, Gwyneth Paltrow y Vinessa Shaw) y actores secundarios (Isabella Rossellini y Moni Moshonov).

Leonard Kraditor (Joaquin Phoenix), de Brooklyn, es un joven que vive con sus padres, envuelto en su trágico pasado amoroso. Reuben (Moni Moshonov) y Ruth (Isabella Rossellini) padres de Leonard, apenados por su felicidad, le fijan un idilio con Sandra Cohen (Vinessa Shaw), hija del nuevo socio del padre de Leonard. Pero de forma, accidental, Leonard conoce a su vecina Michelle Rausch (Gwyneth Paltrow), quien se ostenta una agenda de vida bien original. ¿Podrá el entusiasta Leonard, pensar y escoger cuál seria su amor deseado?

Este film esta cargado, con los típicos elementos del amor y la decepción muy usados en estos formatos y telenovelas; ¿Pero qué hace distinto este obra? Primero, su sutil forma de plantear una temática tan usada, logrando por instantes gozar de esa armonía de sus intérpretes hasta su conclusión; el curso de los eventos muestra simetría, aunque algunos pasajes (en la zona romántica) roza lo que usualmente se ve en las telenovelas. Segunda, los actores principales y quienes lo secundan, aparte de ser escogidos imponen todas sus virtudes en la historia, no importa la duración que tengan en escena es mas que suficiente. Estos dos puntos, hace que el director, James Gray, se quede tan conforme como el espectador.

Llamativo es ver como se pasa del dolor o pesadumbre al amor-efusión, aquí los elementos técnicos hacen su labor (fotografía, encuadres y música), pero me quedo con los diálogos excelsos, los no hablados y los témpanos para decirnos algo incomodo en ambos campos. Creo que más de un mortal puede hablar algo de ello, dudo que alguien viva, sin haber pasado por algunos de estos pasos, y si hay excepción, no es de este mundo.

Tres actores son los centrales, primero las damas: Gwyneth Paltrow, la dueña del deseo, la que quita el sueño por la noche, el ángel venido de los cielos (en esta historia), el disco de música que siempre tiene su lado B, todas estas frases la resumen y los testigos podrán darse cuenta, creo que de lejos su mejor papel hasta la fecha, convincente en lo dulce, amena, débil e incierta en su actitud.

Esas etapas, son creadas con Joaquin Phoenix, tiene de todo, cliente indeciso, un suicida del amor en potencia, un navío que no halla el faro o la brújula que lo oriente en su ancha vida; no cabe duda, Phoenix, rinde con eficacia estos roles deprimidos, marchitos y melancólicos.

El otro aporte es Vinessa Shaw, la dispuesta a tornarse en la enfermera de Leonard (a eso lo llámenlo: novia, esposa y etc), no importa si el Romeo tiene algunos pequeños fallos; un personaje piadoso, inocente y algo relegado en participación. Menciones honrosas de Isabella Rossellini y Moni Moshonov, son los benévolos padres del novio, por sus cuidados puede darse a varios análisis, aunque predomina el acto los padres en ayudar a sus hijos, sin importar sus caídas en la vida.

Aconsejable, en especial para las parejas y personas maduras; pero algo repulsiva para aquellos con el corazón roto o almas recientemente solitarias. Para esas personas no vayan a buscar la excusa perfecta para alguna inmolación o sacar algún provecho lucrativo en nombre del amor.