jueves 9 de septiembre de 2010

PONEN A TODO EL MUNDO EN UNA LÍNEA MORTAL

Una constelación de luminarias del cine de acción de las dos últimas décadas, liderados por el veterano actor y a su vez director: Sylvester Stallone; traen a las salas el film: Los Indestructibles (The Expendables), una forma de hacer justicia a la antigua, por así decirlo y con la aparición sorpresa de Arnold Schwarzenegger.

Barney Ross (Sylvester Stallone), Lee Christmas (Jason Statham), Ying Yang (Jet Li), Gunner Jensen (Dolph Lundgren) y Toll Road (Randy Couture) forman parte de un grupo de exitosos mercenarios. Su contacto, Tool (Mickey Rourke) le comunica a Barney sobre un trabajo en un pequeño país sudamericano la misión es derrocar al general Garza (David Zayas), pero éste no esta solo, tiene una sociedad de un insidioso estadounidense, James Munroe (Eric Roberts) y el díscolo compañero de Barney, Gunner Jensen.

The Expendables, es la típica película de los años 80 y 90, varios de los actores citados eran las estrellas (de acción y del momento) y ahora junto a otros nuevos actores no alejan la idea de la jubilación o el encasillamiento. Su argumento escaso y nada virtuoso, es la excusa para identificar a los malos, ver a la gente inocente y exterminar con el enemigo; para eso el film recurre a todo el material inflamable, bélico, golpes de todo tipo: Conclusión, un gran ruido (eso viene de regalo con el film) que dejara constancia de quienes pasaron por ahí.

Fuera de la desbordante acción creo que de lejos, el mejor instante del film, es la plática y encuentro del trío de héroes: Bruce Willis, Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger, cada uno de ellos con las señas, ademanes, poses que los hicieron únicos en sus respectivas películas. Para muchos nostálgicos, pueden darse el gusto de haber pagado su dinero por ver este soñado cross-over.

Los protagonistas tienen un balance de protagonismo y apariciones disparejas; por ejemplo, ver a Dolph Lundgren, con su típica pose (y carácter peligroso) del Soldado Universal, da más de una sorpresa. Mickey Rourke, es un veterano y cansado de tanta violencia empieza a filosofar sobre sus acciones pasadas. Jason Statham, es el segundo al mando de este grupo de bravucones y se disputa con Stallone, a ver quien sale más en pantalla. Jet Li, muy poco tanto en pelea y de porte ante tantos gigantes. Eric Roberts y Steve Austin, villanos de turno y bien diferenciados, uno habla sin pegar y el otro golpea sin hablar.

No pidamos exquisiteces con The Expendables, esta idea y obra es la pretensión de Stallone (asistido también por el guionista, Dave Callaham), un concepto que debió cocinarse hace años, cuando muchos de esos artistas estaban en actividad. Para las nuevas generaciones, pensaran, que estos viejos están mal de la cabeza; los problemas (y menos en las películas) actuales no utilizan tales procedimientos.

De por si, el factor femenino no existe en film, solo es un decorativo (así que chicas dejen a sus novios y busquen otra película en las salas), al público pacifista no querrán verse salpicados o impregnados con la sangre o el olor a pólvora, esta zona no es segura. A los miles de fanáticos estarán coincidiendo con la mente de Stallone, para ver a quienes: rescatamos o le damos la alerta máxima, para blindar esta arma mortal, de una nueva misión bajo el código; la secuela esperada.