domingo 18 de abril de 2010

CUANDO ESTÉS MAL ALLÁ ABAJO, QUIZAS SE DEBA A LA FALTA DE PODERES

Otro relato basado en la mitología griega, se plasma a la pantalla grande (y de paso es un remake de los ochentas), Furia de Titanes (Clash of Titans), un film que convoca al actor de acción (y rentable del momento) Sam Worthington, y a dos celebres actores como: Liam Nelson y Ralph Fiennes; también están los nombres de Gemma Arterton, Alexa Davalos, Mads Mikkelsen y Jason Flemyng.

En la tierra esta pronta a tener una guerra entre humanos y dioses. Zeus (Liam Nelson), no entiende la situación, pero su hermano Hades (Ralph Fiennes), le sugiere que es el momento para dar nuevas medidas con los mortales. Por otro lado, Perseo (Sam Worthington), gracias a este evento sufre la perdida de sus familiares y se entera que es hijo de Zeus, ante ello Perseo no le emociona la noticia, decide ayudar a los mortales con el apoyo de Io (representada por Gemma Arterton) y librar del sacrificio a Andrómeda (Alexa Davalos), del temible monstruo, Kraken.

Con la dirección de Louis Leterrier, su visión de esta epopeya no es del todo grata, somos testigos como las cosas no están en su orden, un argumento nada imaginativo, saturación de efectos de ordenadores, actuaciones sin convicción y una transgresión para los que vieron esa añeja versión de 1981, en que con stopmotion (y otras limitaciones) lograron hacer de este titulo en una pieza de colección en el género fantástico.

Me quedo con algunos recuerdos de este film, como los naturales escenarios de las Islas Canarias, Tenerife y parte de África, lugares nuevos para ser disfrutados, visitados y no abusados. Algunas secuencias de acción, aunque, su debilidad este en su coherencia, es decir, ya sabes de antemano que va a pasar (es lo malo de hacer un remake). Algunos movimientos de cámaras (angulares y panorámicas), que en ocasiones parecen ser de algún videojuego. La música de Ramin Djawadi, muy bien para la ambientación, las escenas de acción y se aprecia justa para este tipo de films aventureros.

La parte no grata (por así decirlo), es como usan estas excusas fílmicas para hacer malas adaptaciones sabiendo que la mitología griega, es celebre y apreciada por las personas (valorado casi en todos los liceos). En las rarezas citamos algunas, que existan “varios pegasos”, un incierto amor entre Perseo y Andrómeda, la Medusa, no habitaba en el mundo de los muertos, el pecado capital de Dánae (la madre de Perseo) y Zeus, se mezcla con el de Hércules, Io, su presencia es inservible, ella pertenece a otra parte de la mitología y ni hablar de los genios del desierto, resultan ser dignos de la estatuilla de oro, en forma de interrogante.

Mads Mikkelsen, es el único actor serio y centrado en esta historia. Gemma Arterton, la distingo por su belleza y no entiendo como esta en las escenas de acción. Liam Nelson, no debería asociar los caprichos de sus hijos y la evaluación de sus trabajos actorales, sino que alguien le haga recordar sobre Raúl Julia y Street Fighter; por otra parte, Ralph Fiennes, creo que acepto esto por invitación de Liam Nelson, al final son muy amigos, bonito asunto.

No comento mas para no ser un mas cruel, este film cumple unos objetivos, verla y consumir mucho pop-corn (con la familia y los que ignoran abiertamente sobre el leyenda griega) y si pueden véanla en 3D (sabrán si es mito o realidad); al menos, me alienta a releer mis viejos libros sobre estos extraordinarios personajes y sus espectaculares hazañas, que no necesitan computadores ni actores que los caractericen.

viernes 9 de abril de 2010

TOCAREMOS SUS MELODÍAS FAVORITAS, MIENTRAS TODOS USTEDES SE DISTRAEN CON EL AMBIENTE

Esta película francesa estuvo elegida en la última entrega del Oscar por mejor canción: Me Enamore en Paris (Faubourg 36), es un largometraje con cuotas de musical, romance y drama. La dirección esta a cargo de un conocido, Christophe Barratier y tiene en el reparto a Gérard Jugnot, Clovis Cornillac, Kad Merad, Nora Arnezeder, Pierre Richard y Bernard-Pierre Donnadieu.

En el norte de Paris, el teatro Chansonia, situado en un suburbio, es cerrado, por el mafioso, Gallagriat (Bernard-Pierre Donnadieu). Pigoil (Gerard Jugnot), un empleado del local, no esta contento y decide junto a sus colegas de trabajo reflotar el negocio; para ello hacen dos cosas, renegociar con Gallagriat y reclutar artistas para nuevas funciones. De todos esos, el más admirable y súbito es el canto de Douce (Nora Arnezeder); pero la nueva estrella tendrá dilemas, ayudar a Pigoil a mantener la función y salvar el teatro y decidir si ama de verdad a Milou (Clovis Cornillac), sin relegar el acuerdo (y algo mas) de su fiador, Gallagriat.

La cinta exhibe tres aspectos que serán tratados en las siguientes líneas (buenas y malas). Como drama decente, acordando con trazos conmovedores, no de uno sino de varios de sus protagonistas, inclusive de los malhechores de turno, es decir, todos aquí buscan un sitio ante la adversidad y su recompensa deberá ser honesta, codiciosa o impulsiva. También reviste una esmerada visión de época (notable fotografía en varios ámbitos) y lo que se acercaba los cambios de ideas y los tambores de batalla (la segunda guerra mundial).

La parte del romance tampoco esta nada mal, los tres participes Douce, Milou y Gallagriat, hacen lo justo, aunque el factor del amor por la fuerza, se torna parte del cortejo (Milou y Gallagriat). Algo más sobre el romance posiblemente, a muchos les resulte muy meloso y se anticipen como será el final de este largometraje.

El tercer aspecto, el musical viene en paquete variado, los protagonistas centrales suben a las tablas y actúan (de modo redundante) y lo hacen con altura. Se puede ver por cortos instantes algunos bailes elaborados y exóticos. En este campo, la voz de Nora Arnezeder, se convierte en el atractivo del film con un canto melodioso y calido, lo gozaremos en varios pasajes del film. La mejor interpretación a mi gusto es la primera, por su naturalidad y creo que con eso me pago la entrada al cine.

Las actuaciones no desafinan y da algo más para comentar. Gerard Jugnot, por suerte no es el personaje central del film, pero consigue lucirnos varios matices (como lo fue en Los Coristas), el lado cómico, trágico y sensible. Bernard-Pierre Donnadieu y Clovis Cornillac, son los que se pugnan el afecto de Douce, atinados como antagónicos y me da la sensación de hallarle un parecido, a sonados actores estadounidenses, tanto en perfil físico y posturas.

Kad Merad, hace su parte con su evolución de pobre ignorado en busca de la fama y como las luminarias lo logran pero son pocos quienes la gozan en serio. Y otra vez, esta Nora Arnezeder, quien aparte de cantar, su actuación resulta ser tan armoniosa como su voz.

Lo negativo del film es que, por lapsos se juega a ampliar la historia y como se va del triunfo a la fatalidad con una táctica avisada. Recomendación, film señalado al público que le guste el musical y la recreación de una época, sino eres de tipo de espectador, es posible que te cierren anticipadamente el telón de la entrada.

jueves 8 de abril de 2010

MI CABEZA ESTÁ NADANDO, EN MEDIO DE SUCIAS MENTIRAS

El prometedor (para muchos) director, Brad Anderson, nos ofrece en nuestra cartelera su thriller: Expreso de Medianoche (Transsiberian), un film que nos llevara de paseo por tren con las actuaciones de: Woody Harrelson, Emily Mortimer, Kate Mara, Eduardo Noriega, Thomas Kretschmann y Ben Kingsley.

Grinko (Ben Kingsley) es agente de narcóticos en Rusia, y esta tras la pista de un envío de droga. Por otro lado, Roy (Woody Harrelson) y Jessie (Emily Mortimer), luego de trabajar en Pekín viajan a Moscú, pero lo harán por el mítico tren: Transiberiano, cuyo camino es Rusia europea a las provincias del lejano Oriente ruso, Mongolia y China (y famoso por el trafico de drogas). En el viaje conocen a unos jóvenes trotamundos, Abby (Kate Mara) y Carlos (Eduardo Noriega). Durante el trayecto, ¿Qué intereses ocultos o desinteresados unirán a estas personas en esta travesía?

El alcance de esta cinta se asemeja al ambiente que vemos en la película, un vasto espacio blanco sin mucho color, con esa suma se inicia esta historia, que intentaba ser psicológicamente, una ráfaga de situaciones elaboradas y de difícil escapatoria; sin embargo, la trama se aboca más en ilustrarnos las relaciones y móviles raros de las jóvenes parejas y del agente antidrogas.

Como dije el thriller es lento (y no es por culpa del tren) en enganchar, desde un inicio ya se conoce quien es quien, los inocentes, las ovejas con piel de lobo, las mansas palomas y la supuesta rectitud de muestra la ley. La historia principia a salir a flote al llegar la conclusión del film, pero su remate no la hace que valga mas meritos (Roy-Jessie sabrán en que lió gordo se enredaron). También hace estragos en los actores, sus desempeños carecen de brillo y creencia, por ejemplo, un ruso que use métodos diplomáticos para conseguir sus objetivos, difícil de creer.

Woody Harrelson, hace el papel del ingenuo turista, que le cree a todo el mundo (como su mujer le alega no tener malas ideas), el cerebro de este tipo demora en procesar los hechos, olvidable. Eduardo Noriega, su personaje es de maléfico y acosador, aunque estando en el lado equivocado sólo aspira ser un pillo de poca monta. Kate Mara, es la compañera y secuaz de Noriega, pero en realidad es la muñeca rota de un niño travieso.

Este sector es para los actores resaltantes, Thomas Kretschmann, lo ubico aquí sólo por ser el típico matón que cañonea primero y pregunta después o simplemente deseaba hacerlo. Emily Mortimer, realza la tensión (en parte) por librarse de las pruebas en su contra y confesar a Grinko y a Roy la verdad de los hechos, aunque ellos les cueste creerlo a la primera escucha. Ben Kingsley, comparte la otra parte del interés (junto con Emily), un actor entero, sin importar los guiones bajos, sale bien parado ante los desastres, y crea de buena manera los excelentes instantes de la historia, lastima que no sea por mucho.

Con dos actuaciones destacables, son los únicos pasajeros que viajan en primera clase este tren, los demás (guionista, algunos actores y el director), tendrán que tomar otro tren; al parecer su travesía y el confort de esta experiencia, no fue su mejor viaje que hayan podido tener.

CUANDO PRECISAS ERES NEFASTO, PERO LOGRAS SER ENCANTADOR

La moda apunta ahora con los vampiros en el cine, Criatura de la Noche (Låt Den Rätte Komma In), un film sueco que viene con varios elogios, premios, sitúa a su director, Tomas Alfredson, hacia el mundo cinematográfico norteamericano y hacer que su propuesta sea versionada en made in U.S.A.

Oskar (Kåre Hedebrant), es un niño con muchos conflictos, sin horizonte fijo, conoce a Eli (Lina Leandersson), una niña que solo sale de noche y que también tiene problemas. Con dilemas comunes ambos adolescentes entablan una fuerte afinidad. Sin embargo, esta pareja tendrá que decirse unas inusitadas verdades (la chica es un vampiro con dos siglos de edad), poniendo a prueba la confianza de estos jóvenes, en las frías calles de Suecia.

La trama navega con el drama, el romance y juega con el terror (esto último no se lo crean), nada mal, la narración de los hechos es elocuente, no pierde tiempo en saber nada del pasado de sus protagonistas. Las escenas son bien encajadas, buscan esas emociones (buenas malas y las dubitativas) de los actores, también se cuenta con los eventos de acción y los ambientales inexpresivos de la ciudad.

Algo más favorable al director es, orientar todo el empuje de la historia en los dos p
equeños intérpretes. Muestra una historia distinta al que normalmente vemos del ser chupa sangre, un guión que los críos resulte ser mas verosímil que otras adaptaciones del genero. También denoto que aparte del tema sobrenatural, incluye otros temas como, la extraña realidad (el no calcular el peligro) de los jóvenes en Europa.

A pesar de tener muchos actores que salen en escena sólo nos centramos con Kåre Hedebrant, el niño en aprietos (hogar partido, antisocial en el colegio, con vistazos de autismo y una sed por ser agresivo), muestra lo justo para ese papel fragilidad, tristeza y claridad en aflorar sus efectos ante otra persona.

Lina Leandersson, encarna la otra alma gemela en esta historia, aunque no sea humana revela emociones reales, en algunos instantes deja ver su real cara atrapada en el cuerpo de una niña. Por instantes, Eli, parece ser mas bien una plaga que un ser maléfico. Los diálogos de este par de jóvenes, motiva a ver desde otro ángulo como es el supuesto amor y la leal amistad.

Entre lo negativo son los actores secundarios que rodean a Oskar y Eli, muy descuidados, no se si es adrede o no
, olvidables, los ves una vez y luego hasta nunca; padres con una cara de alegría, maestros con estrafalarias relaciones con sus alumnos, el casual ayudante en surtirle la sangre a Eli, obligado por miedo o caridad al prestarse en esa tarea y los amigos errantes que se ven en los bares por las noches; perdedores que no se les extrañaría. Los adultos obran como bobalicones y dudo que los jóvenes aprendan algo bueno de ellos.

Otro detalle incierto, sea con su epílogo, bueno puede que a muchos les quede el sabor de lo dulce y trágico de la propuesta, pero para otro tipo de público, le puede quedar muchos cabos sueltos; esta cinta se basa en una novela de John Ajvide y también es el guionista de esta realización.


Meritoria realización, por dar un aporte y novedad al universo de Drácula sus allegados (los que sigan la saga Crepúsculo y sus derivados, husmeen otras rutas), creo que pasara más de medio siglo, para poder ver algo similar, un monstruo de temer pese a su pequeño tamaño.