jueves 24 de junio de 2010

NUESTRAS VIDAS ESTÁN BAJO AMENAZA Y EN RIESGO NUESTRAS MISIONES

Juntándose otra vez el director, Paul Greengrass y el actor, Matt Damon, no traen un film de tema bélico y complot: Ciudad de las Tormentas (Green Zone); en el cual actúan: Greg Kinnear, Brendan Gleeson, Amy Ryan, Khalid Abadía y Jason Isaacs. Esta película se basa en la obra: Imperial Life in the Emerald City: Inside Iraq’s Green Zone de Rajiv Chandrasekaran, ex-director del Washington Post en Irak, quien reportó desde Bagdad en el asunto de inspección de armas y ganador literario del Overseas Press Club, Ron Ridenhour y Samuel Johnson del Reino Unido y finalista en el National Book Award.

Irak cae por el poderío de los Estados Unidos. Pronto se busca la ubicación de armas de destrucción masiva, sin éxito alguno. Así el oficial norteamericano, Roy Miller (Matt Damon), duda de la división de inteligencia de su país no maneja datos certeros sobre la situación. Clark Poundstone (Greg Kinnear), agente del sector defensa, procura que la acción futura en Bagdad siga la agenda fijada. Al parecer todo va bien, el único aprieto es la movilización del militar Miller, quien con los consejos del agente de la C.I.A, Martin Brown (Brendan Gleeson), la cronista del Wall Street Journal, Lawrie Dayne (Amy Ryan) y el ex-soldado iraquí, Freddy (Khalid Abadía); al tener tantos informantes descubrir la verdad (una parte) del asunto será difícil.

Green Zone, toca algo muy conocido de la reciente historia de la humanidad, la intervención americana en Medio Oriente. A muchos puede que no tenga nada sabiendo como acaba la historia; al menos esta película es una de las pocas, que combina una buena acción, un argumento meritorio sobre el motivo de la diligencia militar, disposición de los actores en darle credibilidad a sus personajes (Matt Damon a la cabeza) y como denuncia de la realidad, le da al espectador algo más que la distracción, un motivo de reflexión sobre ciertos gobiernos.

La acción ofrecida es marca del director, Paul Greengrass, algo ya visto en sus sagas del agente Bourne; realmente trepidante sus cuarenta primeros minutos de brillante de adrenalina; el ritmo no es el mismo en el desenlace pero loable. Con acción, diálogos y resultados evidentes que toman su rumbo, bien de algunos y a otros les abrumara la suspicacia.

Matt Damon, hace su trabajo aventurero, no merma en retar a sus superiores sobre como se ejecutan las maniobras en tierras árabes; califico a Damon, busca en ser un actor mas versátil, tanto en drama como en acción y al menos bien en este film. Greg Kinnear, firme como el hombre que lleva oculto el puñal y de alegre sonrisa según manual de los vencedores. Brendan Gleeson, en un papel interesante en la historia, no obstante me da la sensación esta algo limitado. Amy Ryan, la reportera directa para la instrucción de nuevos periodistas y como manejar las fuentes de información y finalmente, dejo a Khalid Abadía, el ciudadano iraquí que se convierte en el hombre con las rutas hacia la verdad y el mejor estadista sobre el destino de una nación ultrajada y ahora invadida.

Largometraje positivo, pese a que en su momento de exhibición no tuvo suerte en la taquilla de su país. Esto nos puede abrir los ojos sobre ciertos medios de información o la instrucción de las entidades educativas nos explican las causas reales de los hechos; saber la verdad nos puede hacer llevar a tener nuestras propias maniobras militares.

CON LAS LUCES DE LA CIUDAD NO AVIZORAN SU CALOR REFRENADO

Al menos antes que acabe el año seremos testigos de dos interesantes películas de vampiros, (nada referido a la saga Twilight), me refiero a Daybreakers (La Hermandad), un film de los noveles hermanos australianos, Michael y Peter Spierig; quienes se hicieron conocidos por su film: Undead y ahora convocan en esta historia de liquido rojo, a interesantes actores como: Ethan Hawke, Claudia Karvan, Willem Dafoe y Sam Neill.

En un futuro cercano, el mundo entero se ha vuelto en vampiro, pese a ello los nuevos residentes siguen teniendo una vida cotidiana. Los humanos restantes, son el ganado proveedor de sangre de la reciente población; pero los humanos van muriendo y esa colectividad se deteriora. La compañía al mando de Charles Bromley (Sam Neill), decide crear un sustituto de la sangre. Uno de sus empleados, Edward Dalton (Ethan Hawke), se cruza con Audrey Bennett (Claudia Karvan), quien le sugiere otra salida; ya que la nueva vida adoptada de esa sociedad no resulto tan benéfica como se cree.

Un film positivo para su género, ya no había sorpresa ver a aquel ser que solo sale de noche y como un perseguido constante. Ahora es el dueño del mundo e impone su propio estilo de vida y los humanos se vuelven en su sostén de vida. Al pasar los minutos es lógico que veremos acción, pero se da tiempo para mostrarnos en sus primeros minutos el terror suficiente (combinados con gore y sutiles efectos especiales) al ver a esa sociedad, con sus habitantes, sus costumbres y su solapada decadencia.

Este largometraje, plantea varios temas usados, el papel de la mega empresa, gran ganancia contrariada (la inmortalidad), la falta de recursos (sin humanos no hay vampiros), unida con la especulación conlleva al desenfreno de la sociedad; la intervención (no se si buena o mala) de los medios de información, forma de política con grupos minoritarios que son escuchados, racismo, explotación y fascismo; el paraíso no es tan lejano a ciertas realidades actuales.

Los actores entran bien a los dilemas que exhibe esta audaz realización; a la cabeza, el dúo de Ethan Hawke y Michael Dorman (Frankie el hermano de Edward); el primero, siendo vampiro tiene un aprieto ético moral sobre su vida, respeta a los humanos perseguidos y se auto veta al no beber sangre humana (para él los eventos no son los exactos). Por otro lado, el segundo, es lo opuesto, lo disfruta y lo venera, al menos eso aparenta, como el maquillaje que cubre las imperfecciones.

Sam Neill, es el corporativo utilitario que las cosas sigan como están, no importa a quien sacrificar, siempre y cuando su buen nombre sea el mejor benefactor de esta crisis. Claudia Karvan, es el nexo diplomático que busca la cura, y en su tiempo libre no dudara en usar las armas para disuadir a cualquier chupasangre hostil y Willem Dafoe, el ser el redimido, experto soldado, fanático a lo clásico y poeta que recita estrofas de Elvis en todas sus acciones.

Como aventura rara y propuesta amena me resulto grato ver un producto original; mi única queja sea el nombre en español, la hermandad, no me parece una traducción acorde a lo expuesto, debieron dejar el nombre de pila, así atraería a más personas y dejarse seducir (una de las tantas veces) del clásico atractivo de los vampiros.

jueves 17 de junio de 2010

AYER FUIMOS NIÑOS Y HOY NO JUGAREMOS CON LOS JUGUETES

En plena fiesta del mundial de fútbol de Sudáfrica; aparece en la cartelera mundial: Toy Story 3, el que parece ser el final de esta notable realización de los estudios Pixar & Disney, como parte de las novedades están la dirección de Lee Unkrich, la inclusión de más personajes como: el muñeco, Ken, eterno novio de la muñeca Barbie.

El ciclo de la vida no es ajeno a Andy (John Morris), esta cerca de ir a la universidad. Ordenando su cuarto, se topa sus viejos juguetes, entre ellos: Woody (Tom Hanks) y Buzz Lightyear (Tim Allen); con nostalgia, afectos encontrados y apurado por su madre, los juguetes están por ir al ático o ser cedidos a un orfanato. Casualmente, los juguetes (sin el deseo de Woody) van a un orfanato, siendo bien admitidos por los juguetes del lugar, liderados por Lotso (Ned Beatty). Ante eso Woody, opta por volver con Andy, abriéndose de su antiguo grupo. Pero los cordiales anfitriones del orfanato, revelaran su real rostro con los recién llegados.

Seria reiterado escribir más líneas de elogios sobre el trabajo de Pixar, todo eso viene desde el aspecto técnico (el uso de los ordenadores), la calidad artística y argumental. La calidad técnica del diseño unida al 3D, solo me resalto en la profundidad y la textura de los personajes tanto juguetes y humanos. Se aprecia en general como este conjunto mejora, se reinventa en sus proyectos y deja en claro que en este rubro (que ellos mismos iniciaron en 1995), no tienen competencia alguna.

La idea de la madurez tanto de Andy y del futuro de los juguetes guiados por Woody, se presenta con muchas tonalidades; primero ver la alegría de haber sido niño, creciendo con objetos que significan mucho para Andy; y luego ver que eso parece haber llegado a su fin, ambos bandos deberán tomar rumbos distintos, el dilema es, cómo lo asumirán, al parecer los dos participes les cuesta aceptar ese destino.

Cualquiera dirá que Toy Story, sigue siendo un producto infantil, aunque esta nueva versión incluye en gran parte un clima frío y oscuro, esto lo verificamos en los sucesos en el orfanato y como la tropa de Woody se opone al régimen del oso oloroso Lotso; también veremos el origen de este nuevo y malicioso personaje. Todos estos detalles son explotados por el director, Lee Unkrich (quien co-dirigió Monster Inc y Buscando a Nemo), adosados con chispeante e inteligente humor y evocando en escenas a varias películas de acción.

No pude ver esta película en su idioma original (casi con el mismo grupo de artistas que dieron su voz como: Tom Hanks, Tim Allen, Joan Cusack, Don Rickles, Michael Keaton, Wallace Shawn, John Ratzenberger, Estelle Harris, Blake Clark y el novato por ahora, Ned Beatty). Y por ser latinos, el encargo del doblaje lo retoman nuestros amigos mexicanos (casi el mismo grupo) con un loable trabajo, le otorgan oportuna eficacia y tienen tiempo justo para hacerlo aun más ameno a esta aventura animada (¡Felicidades Amigos, Muchas Felicidades!).

Los roles de los juguetes es admirable, Buzz Lightyear con Jessie (timidez-amor-interés), Ken y su encuentro con Barbie (la reunión menos impensada y esperada del cine), el joven Andy y sus viejos juguetes (una relación tan real que no cabe discusión), Lotso, su dualidad roída con megalomanía vuelve el orfanato en su paraíso ideal sin errores indeliberados. Muchos de estos y otros detalles se debe al acertado guión de Michael Arndt (Little Miss Sunshine's), una justa unión en lo serio y lo cómico (aunque mi balance lo veo más en lo serio).

Llamativo es ver entre tantos juguetes uno japonés (parecido a Totoro); será una señal de lo que nos depara Pixar a futuro, con sus valiosas referencias es un hecho que será algo muy bueno.

jueves 10 de junio de 2010

DA PENA, ES IRACUNDO Y EL GUITARRISTA SE PONE NERVIOSO

Llega a nuestras salas de cine, un film que obtuvo galardones (Oscar 2010 a mejor actor), Loco Corazón (Crazy Heart), encabezando el reparto de actores están: Jeff Bridges, Maggie Gyllenhall, Robert Duvall, Tom Bower, James Keane, William Marquez, Paul Herman y la dirección corre a cargo de Scott Cooper; y aunque suene cargado con los aportes de Robert Duvall y Jeff Bridges.

La música country, es un sello reconocible de los Estados Unidos, sus compositores y cantantes plasman varias vivencias en sus melodías. Uno de ellos es Bad Blake (Jeff Bridges), cuya vida esta venido a menos, amparado en cantar en pequeños lugares para el goce de sus devotos seguidores. Dado a la apatía, irresponsabilidad y al alcohol, piensa que así vivirá el resto de su vida. En una de esas giras, conoce a Jean (Maggie Gyllenhall), novel reportera y madre soltera, hará reflotar al ser humano y al artista del hoyo del olvido.

Un film típico de redención de personas que tocan fondo y luego tienen su segunda oportunidad, dándose tiempo para contarnos una parte de ese oscuro periplo. Es una lastima, que este formato sea ya muy conocido y gastado, guiones (nada reveladores) que no explican nada nuevo, con minutos que debieron pasar de nuevo por la edición y normalmente, son las favoritas para llevarse algunos premios para suerte de sus protagonistas.

Lo mejor del film es la calidad de actor de Jeff Bridges, se mete en el personaje con todo y botas (una analogía con los recientes trabajos de Mickey Rourke o Jamie Foxx); este tipo de artistas son los típicos intérpretes que atraer el interés del público, logran captar las múltiples fases de sus personajes. Algo nuevo (al menos para mi persona) es el compromiso de Jeff Bridges, por cantar (en la vida real saco su disco: Be Here Soon), reflejando la esencia del film, ver escenas de los personajes que evidencian los hechos en los que se involucran.

Como Jeff Bridges capta toda la atención del film, hablemos algo de sus co-protagonistas. Maggie Gyllenhall, es el ángel del cielo, la luz al final del túnel en la vida de Blake, en el balance me parece tan excelsa en su aspecto y lo que ofrece a su caracterización de periodista (novel al inicio), una obsesionada madre soltera, mujer y como ser humana. Actuaciones solo para ver, Robert Duvall, con breves apariciones debo pensar que es por estar a cargo de la realización y le debe pesar algo la edad; lo mismo va para Colin Farrel, su presencia es para darle un buen par de rabietas a Blake, canta un par de canciones y pase por caja a cobrar; al margen de la broma, simpática su colaboración en este proyecto fílmico.

Otro gran merito, es la música country, arreglada por el ganador del Oscar, T Bone Burnett (Walk The Line) con melodias como: I Don’t Know, Hold On You o Fallin’ & Flyin, significan en lo técnico el sentido de ese género musical, escuchar música sin el abrumador arreglos modernos; gracias a: The Louvin Brothers, George Jones, Lightnin’ Hopkins, The Delmore Brothers, al igual que: Hank Williams, The Mississippi Sheiks, Jimmy Rogers, Howlin Wolf, son una parte de ese gran grupo de artistas, hicieron que este estilo traspasara las fronteras.

Aceptable drama, buenos actores, afamado por ser ganador de premios y nominaciones, destinado para un público inteligente y de buen oído para la música (abstenerse los devotos de otros gustos musicales de moda), conforman esta película (adaptación de la novela de Thomas Cobb), puede que tenga acordes prestados, pero no deja de ser un film con melodía propia.

jueves 3 de junio de 2010

AHORA QUE EL JUGO DE AMOR, EMPIEZE A FLUIR

Sex in the City, una serie de gran suceso en su tiempo, regresa (ahora con más rimen) en su segunda parte, con el mismo cuarteto de actrices (e iconos para algunas y no digo muchas mujeres): Sarah Jessica Parker, Kristin Davis, Cynthia Nixon y Kim Cattrall; también esta el escritor/productor/director de la serie, de esta y la anterior secuela, Michael Patrick King; no dejamos de lado a los invitados y celebridades que superan en número y género a los masculinos.

Las primicias no son muchas. Carrie (Sarah Jessica Parker) desea que su vida marital siga con la chispa de la pasión y de tener éxito en el trabajo, Miranda (Cynthia Nixon) no puede equiparar los tiempos de su alto trabajo y su familia, Charlotte (Kristin Davis) madre de dos niños, cree que no
es apta para ese puesto y la acosa las sombras de los celos de su escultural nana ante su esposo y Samantha (Kim Cattrall) asustada por no verse mas vieja y de no toparse con el climaterio. Esta última, les dará a sus amigas una noticia, las invitaa un viaje a Abu Dabi, lugar cuyos hábitos no les sentara nada bien a estas alegres mujeres.

Con ciertos instantes amenos con ligeros y chistes forzados, Sex in the City 2, es evidencia por beneficiarse del éxito de una serie televisiva y llevarla al cine. Los resultados no llegan a estar a la altura de la serie (o idea) original, así les paso a Get Smart o X-Files; ahora se vocea la idea de resucitar Friends, creo que esa gran banda de actores-amigos deben estar algo escasos de bultos en sus bolsillos.

Esta historia de estas mujeres vista con otros ojos, las muestran tan banal y trivial, deja mucho que pensar la razón de cómo eran en su anterior vida en los ochentas y su actual estado, esto es un facial (con fecha de caducidad) a la trama.

Los dilemas personales son tan limitados, nada revelante, el fracaso al matrimonio, no ser buena madre, dedicación a la familia y aparentar ser joven, aun teniendo patas de gallo que delatan; no sorprende, no pienso como mujer y ni creo que mujeres lúcidas, retadoras y bellas (las hay solo hay que buscarlas) se dejen avasallar por estos caóticos apuros.

El film es un abanico de joyas, moda y tibios romances con estos factores desde luego los ojos de algunas mujeres brillaran, pera eso sirve el maquillaje ocultando las fallas del largometraje, guión flojo, una larga duración del argumento, actuaciones sin realce, me crea mas dudas sobre el éxito de la serie en los últimos años.

Algunas singulares escenas (la solemne gala en la boda gay) y cameos de artistas como: Liza Minelli (con musical incluido) o Penélope Cruz (un fugaz coqueteo y adopta un nombre falso) se muestran como aciertos positivos. Del cuarteto de actrices, ninguna convence, Sarah Jessica Parker, capta todo el interés de las cámaras, quizás buscando su mejor ángulo de belleza. Kim Cattrall (la otra figura del elenco), su rol de insaciable, con su mente enfocada en los hombres, convierte los actos sensuales en juegos ridículos. El bando de actores varones, los califico como objetos, juguetes o adornos, sin más para el análisis.

Si las chicas solo quieren divertirse, esta es el motivo perfecto. Este film me recuerda un comercial de una cerveza internacional; las mujeres gritan por estar en un cuarto lleno de ropa fina, zapatos caros y joyas relucientes (en el otro lado los varones aúllan al ver un cuarto lleno de cerveza de marca); mi disyuntiva y la de ustedes, es por cual cuarto elegimos, al menos soy abstemio y no devoto al consumismo.

AHORA OBSERVARÁS CÓMO TRANSITA UN CANINO

Anticipando las vacaciones de verano (para el público infantil y familiar), aparece en cartelera el largometraje: Marmaduke, una historia de un perro de tiras cómicas y ahora da el salto a la pantalla grande gracias a la magia de la tecnología computarizada. Y como anticipo no diré que los protagonistas son una gran variedad de perros y un lindo gatito.

Marmaduke (Owen Wilson en la voz), es un perro peculiar, sus dueños (los Winslow) lo toleran pero ignoran las beatas opiniones de su mascota. Gracias a una tentadora oferta laboral, Phil Winslow (Lee Pace) se muda con toda su familia (y Marmaduke) de Kansas a California. Al resto de los Winslow, les viene y les va esta decisión, adecuarse al flamante medio será un reto incluso para Marmaduke. Sin embargo, este canino será el nexo perfecto (con su buen estilo y gracia) para unir estos dos ámbitos.

Como verán una nueva historia de animales que hablan, esta vez, son los perros los escogidos (este personaje fue creado por Brad Anderson, en 1954 y tuvo asistencia en los cortos animados de Heathcliff y Garfield and Friends). De esta clase, los títulos referidos son incontables y reflejan a que público se dirige el infantil y los amantes de mascotas; pero si lo calificamos (por su pedigrí), ahí sabremos que a esta cinta cuenta con pulgas y algo de sarna.

El trabajo del director, Tom Dey, nada extraordinario y no creo que deba decir mas sobre su propuesta ya que mas me recuerda a las películas (del mismo género animal) de la tarde de los fines de semana o días festivos. Con respecto al guión, tan simple como enseñarle a un can a saber caminar con su amo, la metáfora de ser un don nadie, a ser el rey del barrio o mejor dicho el macho alfa, de esta historia.

La tecnología para lograr que las mascotas tengan el don del habla nada del otro mundo, aunque el aporte computarizado con las macotas, llega al abuso y sin tener mas imaginación copian algo que en su momento Shrek instauro y en adelante todas las producciones de este tipo imitan, con mucha facilidad y flojera mental por parte de la producción.

Con los actores de carne y hueso, no cuenten con ellos no resultan ser aporte alguno, toda la acción y humor corre a cargo de las mascotas; sin embargo, el film cuenta con nombres conocidos como: Owen Wilson, William H. Macy y Kiefer Sutherland, no sabemos por si es por voluntad o por encargo. En mi caso, pude ver esta película en su versión hablada en español mexicano (felicidades amigos), agradable por hacerla amena y divertida, sólo mi salvedad sea que en sus doblajes posteriores, no se excedan con sus jergas (se les agradeceré mucho, mis cuates)

Pese a todo, puedo recomendar esta película para el público objetivo que ya mencione, tiene algo de humor, puede ser la excusa para divertirse en grupo familiar, descarto que alguien se traume o no sepa interpretar este largometraje; en mi caso, dicen algunos animales solo les falta hablar, en este caso me parece que los animales se excedieron con el habla.