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Más misterio y algo de terror producen: La Reunión del Diablo (Devil), película dirigida por: John Erick Dowdle, asistido por el guión de Brian Nelson y basado en la idea de M. Night Shyamalan. La nomina de actores nada increíble están: Chris Messina, Logan Marshall-Green, Geoffrey Arend, Bojana Novakovic, Jenny O’hara, Bokeem Woodbine y Jacob Vargas.
Cerca de un edificio corporativo, ocurre un crimen, el detective, Borden (Chris Messina), indaga el caso; a la vez en ese edificio, cinco personas abordan un elevador, de repente el ascensor se detiene; pasado los minutos ocurrirán “extraños” eventos que esconden el temor, la irracionalidad y la muerte. Ante esos sucesos, las informaciones y antecedentes comenzaran a relacionarse entre esas personas atrapadas y el incrédulo detective.
El invitado (y participe) no señalado en el párrafo anterior, viene a ser el mismo Diablo (Sa
tán, Satanás y centenares de nombres referidos al Ángel Caído), él es el responsable directo en la historia, aunque no se le vea por mucho tiempo o sepamos cómo es; hace su trabajo a sus anchas, jugando con la imaginación y racionalidad de las personas. Casi toda la película se desarrolla en el ascensor, los inexplicables eventos son vistos por medio de la cámara instalada dentro el elevador (a modo de falso documental), ante la atónita mirada de las personas.
La claustrofobia, la desconfianza, la suspicacia, la locura, el remordimiento y la redención, vienen a ser satélites que orbitan en la vida de estos personajes desconocidos, no poseen un rico historial (salvo sus antecedentes). Si le damos una mirada en general, esta película es bien moderada de material humano y presupuestal, teniendo el nombre M. Night Shyamalan, lo juzgo como una aseada de cara (de rápida pasada), ya que sus últimos trabajos son bien ociosos, inseguros y abismalmente fiascos de aceptación general.
Al haber muertes en la prolongada espera, es obvio pensar ¿el cómo ocurrió? o ¿qué paso?, al asistir la sombras, en seguida, ya vemos un muerto sin autor; a los rígidos espectadores se rascaran la cabeza esperando una lícita aclaración. El modo de exponer la aseveración del latino supersticioso, hacia sus reacios colegas, sobre la
posible causa de ese aprieto. Resulta nada ominoso alterándose en un complaciente alegato.
Algunos de los actores tienen algo de notoriedad, sin embargo, es Chris Messina, quien falto de fe, desconoce, que tan cerca se ve él del abismo; busca la manera lógica la solución a cualquier problema, examina en su manual la fórmula a seguir; tan sólo se presiona así por un evento en su pasado. El argumento con él, me deja la extraña sensación, de haberlo ubicado en un camino para una acción (reacción) indirecta, causada por el “impronunciable”.
Con eso La Reunión del Diablo, se deja ver, dejando sospechas e interesantes datos sobre esa confinada historia. Si hay secuela (puedo asegurarles), deben corregir ciertos detalles, darle a Shyamalan, la oportunidad de reivindicarse (ya es hora), sin dejarse persuadir por algún “ser” o “ente sobrenatural”.
Un best seller no muy sonado se abre paso en la meca del cine: Los Hombres Que no Amaban a las Mujeres (tenemos varios nombres: Millenium, The Girl with the Dragon Tattoo y su nombre real en sueco: Män som hatar kvinnor); este thriller es dirigido por: Niels Arden Oplev, no muy popular por estos sitios y menos por sus actores, aunque diría que su mejor baluarte sea Noomi Rapace, las razones estarán en las siguientes líneas.
Henrik Vanger (Sven-Bertil Taube), líder de una ostentosa familia recluta los servicios de un diestro periodista, Mikael Blomkvist (Michael Nyqvist); su labor, encontrar el paradero de la sobrina de Vanger, Harriet (Ewa Fröling); los últimos datos de la damisela son de hace casi cuarenta años. La difícil empresa es aceptada por el periodista, quien esta pronto a cumplir una estancia en prisión; sin embargo, recibirá la benévola ayuda de una experta hacker, Lisbeth Salander (Noomi Rapace). Ambos descifraran un misterio que ni Sherlock Holmes, aceptaría en su tiempo libre.
Esta viene a ser la primera de una corta saga literaria, creada por el fallecido autor, Stieg Larsson, por su éxito (tanto literario y cinematográfico), los productores norteameri
canos ya le fijaron la mirada a este proyecto; aquí podemos tener nuestros recelos. Esta adaptación sueca de larga duración (a muchos lo sentirán bien letárgico), te sumerge en niveles inhóspitos como truculentos. El inicio tarda en atraerte, estamos al tanto de los dos personajes en campos muy opuestos, uno (el periodista) por saber, sobre su futuro y la hacker, envuelta en sus propios teoremas y misterios.
Ahora luego de eso, los temas planteados, misterio, intriga y suspenso son construidos a modo sereno, con un soporte propicio, darle la credibilidad básica en resolver el enigma, abrir rutas y que estas abran otras, pero con bifurcaciones bien extensas. Estos son visibles, uniendo la reconstrucción de aquellos hechos y los backgrounds de Harriet. Además la ambientación tiene el toque preciso para inducirnos que estamos viendo un film, basado en una novela negra. Se discute la magnitud del metraje, quizás por incluir las múltiples piezas valiosas y a la postre factores, que le dan fama a este moderno éxito literario.
Con una amplitud de personajes calificados de sospechosos, la atención se centra en el dúo de actores centrales. Michael Nyqvist, denota una apariencia metódica, tranquila, todo cae por su propio peso y a repensar como actuar ante las coyunturas. Ahora aparece Noomi Rapace, verdadero atractivo d
el film, es una persona inteligente (grado 10 mínimo), de conducta rara para entablar algún dialogo o enterarse un poco sobre su pasado gris, con su apariencia Freak, capta mas de una mirada de cualquiera y se desea saber algo más sobre ella. Ambos actores hacen un complemento perfecto de antagonistas-paladines, aunque descubran la verdad sus acciones siempre los pondrán en bandos opuestos.
Buenos réditos para el director (Niels Arden Oplev), a los actores y a mismo cine sueco-independiente; haciendo o adaptando una idea de un libro (para algunos) de culto (el que escribe no lo conocía). Al realizar un film se le exige calidad, puntos valorativos, este film no revoluciona nada, otorga al espectador la pista de esperanza de ver un cine diferente, dispuesto de hacer dinero y aceptación de forma inteligente.
Sacado de una parte de Grindhouse, el director, Robert Rodríguez, nos presenta: Machete, un drástico justiciero latino en tierras gringas. Como la sangre, la violencia, desnudos de bellas chicas acompañan a este irreverente director; lo mismo decimos de la cantidad de actores reunidos en este film: Daniel Trejo, Robert De Niro, Jessica Alba, Lindsay Lohan, Don Jonson, Steven Seagal y la concubina del director, Michelle Rodríguez.
Cerca a la frontera de los Estados Unidos, el senador, McLaughlin (Robert De Niro), decide aplicar una ley radical para desterrar a todos los inmigrantes indocumentados. Uno de los secuaces del senador y nexo de un narcotraficante (Steven Seagal), contacta a Machete (Daniel Trejo), ofreciéndole un gran pago por atentar contra McLaughlin. Las cosas salen mal y llegan al nivel de saber que Machete, fue un ex-agente federal con métodos disuasivos nada compasivos y éste liderara (junto a otros) una cruzada a favor de las personas ilegales.
Quizás me condenen por escribir esto, la película tiene algo valido en su trama bien chisporroteada, la problemática actual de la inmigración en los Estados Unidos, claro esa premisa queda ahí, porque el resto es una larga cadena de acción sin control (gol
pes, balazos mutilaciones y estallidos), diálogos memorables (“Machete, no usar celulares”), usar el metraje para exhibir algunas panorámicas vistas de mujeres desnudas y recordar algo de lo que fue el disparejo Grindhouse, un intento personal destinado a tener un público de gusto diseccionado.
Robert Rodríguez, su forma de hacer películas se ajustan mas a ser un extenso videoclip musical, en donde las poses o encuadres llamen la atención; en algún momento se pensó que tendría un futuro prometedor, el tiempo lo ha orientado en hacerlo un director con un gusto y criterio muy egoísta; la lógica te dice que si te equivocas replanteas las cosas, ese significado para Rodríguez, no existe.
El otro referente curioso sea su nutrido grupo de actores: Michelle Rodríguez, la amante del director, la exhibe como una diosa o un icono en la que todos nos hinquemos ante ella, lo bueno es que de lejos luce mejor atractivo que Jessica Alba, luego de la gestación parece ser le ha asentado mejor el cuerpo y el semblante. Lindsay Lohan, solo se parodia totalmente a si misma, por poco mas y hace una escena porno, tal vez vaya a la edición casera de Machete.
Daniel Trejo, es el actor fetiche de Rodríguez, un exterminador latino no usa lentes, ni se pone bincha roja, liquida a todos con cualquier arma, adopta el expresivo dialogo de los justicieros; al menos se rode
a de mujeres deseadas (la suerte de ser el héroe). Robert De Niro, uno de los malos, aunque sigo sin saber porque hace estos encargos (ya viene los Pequeños Fockers), si me lo encontrara lo omitiría por completo. Don Jonson y Steven Seagal, estos dos recuperados del baúl de los recuerdos, el primero dejos de estar en lugares paradisíacos ahora caza a los ilegales y el segundo, me recuerda al rival de Comando y manejando un cuerpo parecido a un mandatario de un país sudamericano en la parte del Pacifico.
Machete, consigue a un espectador repartido, mofándose de la extensa problemática inmigratoria, revivir a los actores muertos, expresar por parte de su director, algo que le gusta a la gente (aunque sea bien retorcido como la batalla final); mientras exista eso se cumplirá la frase final de la película: Machete kills... Machete kills again.
Nos encontramos con una película cuyo atractivo sea la fiel lealtad entre un perro y un ser humano: Siempre Estare a tu Lado: Hachiko (Hachiko: A Dog’s Story), describe ese vinculo el cual se basa en un film japonés, que a su vez se basa en un hecho de la vida real. Este largometraje esta a cargo del director, Lasse Hallström y tiene como actores principales a: Richard Gere y Joan Allen.
Parker (Richard Gere), es un maestro de música, casado y padre de una hija; en un viaje de regreso a su casa se topa con una cría canina de raza: Akita; como nadie lo reclama lo adopta y se lo lleva a su casa, pero su esposa Cate (Joan Allen), luego de vaivenes acepta al nuevo inquilino, dándole el nombre de Hachi. Con el tiempo la relación de Parker y Hachi, es tan notoria que trascenderá no solo en su familia, sino a todas las personas de la localidad.
La historia real ocurrió en Japón, Hachi, fue el perro del profesor, Eisaburo Ueno. El can seguía a su amo hasta la estación ferroviaria, donde tomaba el tren para dirigirse a su trabajo. Por la tarde el perro volvía a la parada a esperar y darle la bienvenida al profesor. El profesor fallecería en 1925. Hachi repetiría la rutina en la estación una y otra vez por diez años. Hachi dejaría de existir en marzo de 1935, en su honor se le cons
truyó una estatua en su nombre.
Un largometraje familiar cuyo como motor principal sea el precedente de conocer la historia de Hachiko; la mano del director es cumplidora, se avoca en ciertos instantes tiernos, oficiosos cargadas con fina música de piano. Ahora trama se vale de la relación de Parker y la mascota, Hachiko; sin mayor cambio debido a su inefable final, se nota a personajes triviales nada útiles en la historia (como la hija, su futuro esposo, el periodista o los amigos prestados de Hachiko); la continuidad no se respeta hay saltos olímpicos en las edades de todos los protagonistas.
Desde luego, los amigos de los animales quedaran atraídos y conmovidos (aunque no tanto como la versión nipona), ver films de animalitos en el cine es tan usado como ver pastelazos en la cara o las carreras de autos. Se usa unos efectos de computadora limpios y las panorámicas con el cuadro entre el canino y su amo; también se usa la cámara desde la vista (en blanco y negro) de Hachiko, una forma de interpr
etación o contemplación.
Ver a Richard Gere, en estos asuntos no es lapidario, como representación no pienso a otro actor; por instantes creo que Hachiko, lo ve a él como su juguete favorito y lo meterá en más de un apuro. Después de una traviesa convivencia, viene la comprensión y la fuerte fraternidad manifestada en casa, como su protocolo de despedida y reencuentro en la estación del tren. Joan Allen, es la otra protagonista de menor aportación y quizás quien al final entienda la amistad de dos inesperados seres.
Los animales sin poder hablar, pueden expresar mejores significados que los humanos; ejemplos así nos faltaría sitios para tantos monumentos en memoria de los muchos valores perdidos o no practicados por los seres racionales.
De modo inesperado (al menos para mi persona), el film: Mitos y Leyendas, La Nueva Alianza, es una realización chilena basado en un afamado juego de cartas (similar al juego de Magic o Yu-Gi-Oh). Este imaginario largometraje esta bajo la tutela de del director, José Luis Guridi y las actuaciones de: Andrés Velasco, Cristián Sevé, Marko Zaror, Paulette Sevé, Sebastián Badilla.
Un joven fanático al juego de estrategia, descubre que reuniendo un determinado grupo de cartas abren el camino hacia otra dimensión. Aun sin comprender cómo realizo dicho viaje, con su experiencia necesita mas testigos llama a sus amigos para compartir su secreto. Sin embargo, la revelación hará que uno de ellos se quede atrapado en el misterioso lugar. Así armados de mucho valor, elaboraran un osado rescate en tierras recónditas.

Con técnicas dignas para esta parte del continente, debo aplaudir la osadía, la valentía de sacar este tipo de producción y exhibirla en una clara evidencia de sana competencia: “admiren lo que hemos hecho”; una forma muy singular de contar su, Historia Sin Fin, a la manera “mapocha”. Al menos hay efectos decentes, algunas secuencias meritorias y admisible música.
Lejos de eso, los buenos deseos y ganas, esta realización no puede escapar de su propio destino, el cual es la manera difícil de sostener a lo largo del film esa idea fantástica, manejando un escaso y limitado conjunto logístico y presupuestal. Algunas secuencias muestran cortes abruptos, una iluminación muy insignificante, buena parte del argumento le falto mas agilidad de trabajo y el antagonismo entre buenos y malos, bordean entre ser malas copias y repetidas apariencias.

Reprochar las actuaciones seria demasiado cruel, pero no soy tan misericordioso; de los casi cuatro a cinco actores adolescentes, muestran los típicos matices de otras películas del género la del bromista, el inteligente, el temeroso o el intrépido; a eso lo aunamos con un idilio romántico y obtenemos un film familiar, con mensaje y demás cosas de un producto bien orientado.
El film, Mitos y Leyendas, no motiva casi en nada a jugar el juego de cartas, se adhiere de una parte de su fama (sólo para los entendidos), para crear esta historia fílmica. Quizás para algunos curiosos (el autor de estas líneas), no estaría nada mal indagar algo sobre este juego de estrategia, sin llegar a practicarlo del todo, eso constituye un vicio oneroso, esa misión ira mejor con otros valientes dispuestos a aventurarlo.
Últimamente estoy viendo muchos films de corte policiaco, esta vez me toco ver: Permiso para Matar (Brooklyn´s Finest), del director, Antoine Fuqua; para este proyecto se convoco a un buen reparto de actores como: Ethan Hawke, Richard Gere, Don Cheadle, Ellen Barkin y Wesley Snipes.
Estamos en la violenta ciudad de Brooklin; veremos la vida de tres de policías: El agente antidroga, Sal (Ethan Hawke), envuelto en abismales deudas, usando los operativos no captura a los traficantes sino coger el dinero ilegal producido por el narcótico. Tango (Don Cheadle), un oficial encubierto inmerso en una mafia; por lo difícil del trabajo, Tango exige a sus jefes su reasignación y posterior ascenso; algo que tomara tiempo de ese modo empezara a dudar sobre su labor policíaca. El último es Eddie (Richard Gere), un policía a punto de jubilarse, su hoja de vida no es tan resaltante, varios de sus colegas no lo ven como un buen ejemplo. Ante todo esto, la ciudad es el escenario de unos difíciles días, para este trío de hombres de la ley.
Sino fuese por su extensa duración y adhesión en manejar las tres historias de e
stos policías, tranquilamente esta película dirigida por Antoine Fuqua, tendría un mejor rumbo. Lastima porque por mas ánimo de sus tres actores; la culminación de sus esfuerzos no alcanzan el nivel de soberbio, quizás ver muchos ejemplos de films de policías tentados por la falsa ética y conflictos internos le resta sorpresa; quizás por eso, algunos largometrajes en donde los chicos malos, ganan la preferencia o simpatía de los espectadores.
Haciendo un poco la vista gorda, este film es competente y práctico; los instantes de tensión, la cercanía del peligro (los contra-giros) y ver como en algunas secuencias los tres actores se cruzan, pero eso no significa parentesco o familiaridad. Al transcurrir los minutos, resulta inevitable saber como pondría acabar y tampoco encarna un desenlace anticipado.
Entre los actores (y merito para la producción en general), es bueno ver de vuelta a la acción a Wesley Snipes (convincente actor de acción), luego de un incierto periodo artístico y en bancarrota; sin duda esta oportunidad le puede servir para ser tomado en cuenta mas seguido y recuperar algo del tiempo perdido. Siguiendo con los actores: Ethan Hawke, un buen actor pero su rol a
quí es tan irregular cuando le toca aparecer, cerca de la desmoralización y locura lo hacen elegir un fallo sin ver otras alternativas.
Richard Gere, su desempeño tiene su merito pero no dejo de percibir algo de lentitud, aparenta la imagen de ser una moneda de dos caras, nunca sabe en que momento se deba darle valor real a su insignia. Finalmente, esta Don Cheadle, el mejor de los tres y quien el argumento lo involucra constantemente; puede resultar convencional, pero en esas situaciones y colegas de trabajo (policíacos), sus futuros actos darán paso a nuevos códigos que otros no descifraran.
Aun con sus flaquezas, recomendable; un tema picante en cualquier sociedad, buenos actores y sobretodo, la respeto a la autoridad no solo debe ser acatada por el ciudadano en general, el ejemplo debe venir desde los creadores y los que ejercen, la ley de los hombres.
Ahora con la apuesta de la misma Paramount (que en su momento no creyó en el proyecto), decide sacar adelante: Actividad Paranormal 2 (Paranormal Activity 2) secuela del film de terror de gran suceso e iniciador de la nueva corriente de involucrarnos en falsos documentales que involucran fenómenos inexplicables.
Una familia de un sereno barrio, descubre con asombro que su casa ha sido violentada menos el cuarto de Hunter, el hijo menor. Así, instalan cámaras de video vigilancia; en los siguientes días sucederán extrañas cosas. Los integrantes de la casa deducen: el jefe de familia, Dan (Brian Boland), cree que son victimas de algún acosador o bromista, Kristi (Sprague Grayden), madre del Hunter, piensa la idea de estar tratando con algún espíritu maligno, Ali (Molly Ephraim), la hija adolescente le parece “cool”, la idea de coexistir en una casa embrujada. La respuesta ganadora, vendrá especialmente por la noche y de manera sigilosa.

Todd Phillips, es el director a cargo de esta secuela-precuela, considero su mejor aporte a esta historia este en exponerla mas en ser una precuela (aúna a los dos personajes Katie Featherston y Micah Sloat de la primera Actividad Paranormal), creándole un origen y demás pistas de los extraños sucesos sucedidos en la anterior película, nada explicados solo sucedidos y un adecuado empalme con su antecesora versión, haciéndola vital para su entendimiento ver primero este inusitado largometraje del 2009.
Sino fuera por eso, esta realización hubiese tenido un transito inadvertido debido a los futuros herederos de este estilo de rodaje (a la lejanía se acercan más de estas); apela a recurrir a casi los mismos trucos de la primera cinta, pero ahora con algo mas de recursos (no se compara en nada a su antecesora). Ahora con más personajes (y de cámaras), sus reacciones ante lo incógnito son variadas y diferidas si la cotejamos con la otra película. Cerca de esto, el nivel de terror o suspenso no es elevado salvo algunas escenas y situaciones inversas.Katie Feat
herston, hace su regreso en esta precuela, descarten actuaciones soberbias y descomunales; su participación es la bisagra idónea en la historia anterior y en cierta grado con esta aventura, esta dama un encanto extraño y este humilde servidor espera verla en otra clase de películas y no encasillada en este formato. De los otros actores, cumplen según la ocasión, aquí los papeles de la madre (Sprague Grayden tan atractiva como Katie) y de la adolescente muestran mejor desenvolvimiento y credibilidad ante los variados contextos de juego, ingenuidad y pánico.
Sin un grado de mayor atractivo, Actividad Paranormal, conserva y repite la tónica; se anuncia una tercera parte; ojala su creación y post- producción, aflore originalidad, de lo contrario estarán ahuyentando al público no por miedo, posiblemente por rechazo.
Con un trailer nada llamativo, debo y creo estar en la capacidad de recomendar una comedia bien trabajada y protagonizada: Todo un Parto (Due Date), estelarizada por: Robert Downey Jr., Zach Galifianakis, Michelle Monaghan, Jamie Foxx y Juliette Lewis; la dirección corre a cuenta de Todd Phillips, el mismo de la infumable, Starksky & Hutch.
Tenemos a un padre primerizo, Peter Highman (Robert Downey Jr.), a puertas de tomar el avión que lo conduzca a estar con su esposa para ver el nacimiento de su hijo. De manera casual conocerá a Ethan Tremblay (Zach Galifianakis), quien con un pequeño incidente hará de esas dos personas sean vetadas de viajar por avión. Sin mas alternativa, deciden recorrer juntos el país, en un inolvidable periplo lleno de risas, amenos y colosales momentos.
Viniendo de Todd Phillips, director no muy apreciado por sus trabajos entre remakes y comedias; en esta ocasión su film se compone en ser una roadmovie de dos personas t
otalmente opuestas, con objetivos bien definidos a lograr cuando lleguen a su destino, situaciones humoristas (con muchas parodias), un dúo de actores perfectos para la ocasión y finalmente, el recorrido invita un poco a la reflexión y seriedad sobre la vida misma.
Eso compone en demasía la película, con un guión copiado múltiples veces, tan solo se ajusta unos elementos, tener la idea de hacer reír a las personas no debe quedar en la simple intención, además conseguir para este trabajo a dos personas con buena química, una acción, reacción entre Robert Downey Jr. & Zach Galifianakis, y reconozco que entre los dos, es el último quien se luce en casi todo el metraje.
Como lo dice su titulo traducido, desde sus primeros minutos vemos el encuentro (aun sin conocerse bien) de estos dos personajes se vuelve algo apoteósico o capricho del destino; somos testigos de sus desencuentros, valores morales, motivaciones que sospechosamente (combinados con hilaridad), la posibilidad de ver esas situaciones en la vida real, no seria descartado del todo.
Estos dos actores, hacen toda la película, Downey Jr., supone ser una persona tranquila, metódica y tan no
rmal como la Coca Cola (hasta ahí sin novedad en el frente); al agregar el condimento llamado, Zach Galifianakis (junto a su fiel mascota), es la antitesis de la armonía, es un aspirante (literalmente) en ser actor en alguna serie de Hollywood; pero con su personalidad antimagnética, modales o incluso sus diálogos (ensayos) resultan histriónicas. En algunas etapas su actuación junto al argumento sufre una recaída. Michelle Monaghan, Jamie Foxx y Juliette Lewis; cumplen en su momento, tanto como los letreros comerciales de la autopista, si es de una buena marca, te acordaras de ella.
Todo un Parto, nos precisa los siguiente; acredita en ser una de las mejores comedias de este año (todo un halago para su director), valorar a un nuevo indicio en la comicidad; reconfirmar el buen momento de un actor, luego de una caída a los infiernos, vivir un segundo aire, también la película hace un buen enlace con una de las comedias favoritas del cable, salvo esa reseña, el producto nació sano y eso es lo importante.
Del creador de Conan, El Barbaro (también Red Sonja), el escritor, Robert E. Howard, nos trae un personaje no tan conocido pero de corte heroico: Cazador de Demonios, Salomon Kane, (Solomon Kane), una realización muy alejada del manto protector de Hollywood. Dirigida por Michael J. Bassett y protagonizada por: Pete Postlethwaite, James Purefoy, Jason Flemyng, Max von Sydow y Rachel Hurd-Wood.
En tiempos violentos, Solomon Kane (James Purefoy), un temible bucanero en plena faena, durante uno de sus saqueos se le presenta un ente siniestro dispuesto a recordarle el pacto acordado con las fuerzas del mas allá. Ante la negativa (y accidentada huida) de Solomon, decide hacer un cambio total de vida. Errante conoce a una familia de peregrinos, por un instante todo es armonía. Sin embargo, el nivel de violencia aumenta en Inglaterra con la figura del hechicero Malachi, quien en realidad tiene una mejor intención, provocar el regreso a la acción de Solomon Kane.

La primera impresión de muchos será ¿Me recuerda a Val Helsing o al Señor de los Anillos? La respuesta no se aleja de la realidad tiene algo de los dos y alguno más; la intención del director, Michael J. Bassett, fue darle a este producto una originalidad recurriendo en el conflictivo dilema del personaje central, en volver a ser un indomable guerrero unido una paradoja cristiana y exención de su propia alma.
En eso no esta mal, pero concluyo, a la realización le falto algo (el ají a la comida), para considerarla mas sugerente; viéndola denota un presupuesto medido y con lo dispuesto lo emplea de la mejor manera. El despliegue de acción no esta mal (golpes a mansalva, hachas, espadas y balas); aunque en el campo de lo mágico son fugaces y algo escuetas.
En el bando de los actores, no hay muchos que veamos, primero el héroe interpretado por James Purefoy, algunos dirán, no era el actor o carece de atractivo para el personaje, creo que estuvo correcto aun prestándose (adred
e o no) algunos matices de otras películas del género. Pete Postlethwaite, Jason Flemyng y Max von Sydow, maduros actores de talento son aplicados pero con ajustados minutos, desde discursos filosóficos, religiosos, atemorizantes presentaciones e instantes de aquiescencia. La casi única cuota femenina sea la de Rachel Hurd-Wood, la gentil joven dotada del don de la mejoría (cualquiera se dejaría curar por ella); aunque, su forma gentil será opacada (en gran parte) por la lluvia y el barro.
Cazador o no, Salomon Kane, sale al acecho para capturar a nuevos aficionados, en estos tiempos (muchos de su clase ya le ganaron la partida desde hace mucho), esa faena le puede ser bien difícil, al menos tiene ganas de ponerse su sombrero y su capa listos para dar pelea.