miércoles 19 de enero de 2011

ASEGÚRENSE BIEN, PORQUE VAMOS A CHOCAR

Basado en sucesos reales, Imparable (Unstoppable), un film de acción y suspenso, viene a toda prisa impulsado por su mixto director, Tony Scott, secundado por sus actores maquinistas: Denzel Washington y Chris Pine, también mencionamos a Rosario Dawson y al inadvertido tren sin control, que veremos a lo largo del film.

Will (Chris Pine), se apresta a trabajar en una empresa ferroviaria, ahí conoce a Frank (Denzel Washington), experimentado ingeniero de ruta de trenes. Ambos no se llevan bien, por ser el reemplazante y el jubilado; aun con esas trabas, laboran: Pero trabajaran más, cuando el tren 777, pierda el control, llevando una carga de material altamente explosivo, su recorrido amenazara a cualquier cosa que se le ponga al frente

Una cosa que siempre llama la atención de este tipo de películas, es la forma de desvestir las políticas de acción de ciertas compañías (y de sus integrantes); ante un percance, la solución fácil y la negligencia afloran para darles cualquier clase de premio a la estupidez.

Buena acción a toda maquina, viendo como el tren 777, recorre a toda velocidad por los pueblos de la unión americana. La amenaza del tren me hace recordar alguna secuencia de Tiburón; poniendo los pelos de punta o subiendo la presión a miles de personas.

Mientras pasen los minutos y nos preguntemos, cómo harán para detener al tren; la película funciona, mantiene la atención correctamente con las innumerables situaciones que presenciaremos. Ahora si le tomamos las crisis personales de sus dos protagonistas principales, estas pasan de largo sin parada, así que de eso no hay obstáculo.

Como es habitual Denzel Washington, un gran actor aunque este en un film de un director de bajas y algunas altas. Chris Pine, no tendrá una vena interpretativa, pero en esta historia y la cercanía con Denzel, lo hacen útil como sidekick. Rosario Dawson, viene a ser la única delegada que parecer usa bien las neuronas; sus jefes al parecer meditan si la embocarán en los hoyos de golf. En mas de una ocasión, se la vera tan tensa como si estuviera en la cabina del aterrador tren.

Tony Scott, es un director, el cual tiene su público cautivo y devoto; por mi parte no le encuentro hasta la fecha un film emblemático, clásico o relevante; me parece un director muy efectista, simple y ramplón. En mi punto de vista, este film no es un desastre absoluto, pero contiene a las claras y prontas marcas de su creador; aunque algunos me afirmen que su propuesta detonante se haya tranquilizado.