lunes 21 de febrero de 2011

POR MUCHO TIEMPO HE DESPOJADO EL ALMA Y LA FE DE LA HUMANIDAD

El diablo, un viejo conocido de la humanidad y del cine, asoma con su presencia con: El Rito (The Rite). Este largometraje, viene con la actuación estelar de Anthony Hopkins y de un rescatado Rutger Hauer y la dirección corre a cargo de Mikael Hafström.

Un joven sacerdote Michael (Colin O’Donoghue), esta en un dilema existencial sobre su propia creencia, sentido de la fe y su futura deserción al clero. Viajando a Roma, lo ponen en contacto con Lucas Trevant (Anthony Hopkins), un eclesiástico experto en exorcismo, aunque con métodos no muy convencionales. En una de esas sesiones de exorcismo, la verdadera prueba de fe para Michael, estará en evidencia constante.

Una mala vibra me ponía en alerta sobre este film, basado en hechos reales (con la exhortación de el anterior Pontífice), Mikael Hafström, elabora una película carente de factor de miedo, sorpresa o innovación. Cotejarla resulta odiosa entre esta producción y la celebre El Exorcista, la evidencia mas notoria, es que esa película si dio el miedo suficiente, como para ir en busca de un rosario.

La película acomoda también en ser un testimonio de fe por parte de sus protagonistas (ciencia-religión-superstición-ateismo), y no una experiencia hacia aquella temida entidad maléfica encubierta en varios nombres e idiomas. Ninguno de los personajes da signo o esfuerzo de credibilidad, se sitúan más en situaciones cómicas o embarazosas, un humor negro, fuera de lugar.

Anthony Hopkins, simboliza la medalla milagrosa, para atraer público, aun se le recuerda y se le elogia por El Silencio de los Inocentes (film en la que el si aterraba sin estar poseído), aunque su actuación no le aporta de mucho a su legado en la industria (llenado de aturdidas poses y realizando guiños del recordado Hannibal Lecter). Colin O’Donoghue, su único pequeño crédito es su ligero parecido superficial al padre Karras del Exorcista de 1973.

Rutger Hauer, es bueno verlo por poco tiempo ojala vuelva en otra película con mejor argumento y consistencia. Alice Braga, es un personaje tan desubicado y escaso atractivo visual. Eso lo dejo para Marta Gastini, la hechizada por el diablo, visualmente interesante, salvo eso siempre puede haber una nueva oportunidad para estos jóvenes en la pantalla grande.

Gusto por un lado por ver dos actores veteranos consagrados, aun cuestionando sus encargos de turno, nos da la idea de que el diablo hizo su contribución de forma desinteresada con esta producción.