Con la buena intención, El Oso Yogi (Yogi Bear), vuelve a las pantallas, apoyado con la animación moderna y la interactividad de personas reales. Así dedicare unas líneas a este plantígrado, saqueador de canastas de comida, del parque Jellystone; a modo de retribución por mis días de infante consumidor de dibujos animados.Por ocurrencia del alcalde local, decide convertir al parque de Jellystone, en su excusa de reelección y de recolectar unos buenos ingresos. El guardia Smith (Tom Cavanagh), decide hacer actividades para reunir dinero y salvar el parque; aunque no este de acuerdo con la generosa ayuda del imprudente (¡Ey, Ey, Ey, Ey, Ey!), Oso Yogi y su sereno amigo, Boo Boo.
Primero iré por lo positivo que me dejo esta película, la adaptación por computadora del par de dos osos, casi perfecta, siendo Boo Boo, es el mejor caracterizado. Con el guardia Smith, nada mal aunque algo delgado. También los artificios que usa Yogi para obtener “lícitamente” las canastas de comida; al igual de las ex
presiones de los dos osos, caras de sorpresa, alegría o lapsos de tranquilidad. Y para escoltar las escenas nada mejor que música admisible: Rock Metal.Ahora, qué cosa no me complacieron, pues muchas, el argumento no es tan inteligente, una declaración de atentado ecologista (similar a Venganza Peluda). Otra sobre su humor de medio pelo, muy complaciente, ingenuo y flojo. Respecto al rostro de Yogi, me parece muy grande o redondo, del mismo modo las acciones de este dúo de osos presentan una ligero desajuste en los desplazamientos que hacen. Y si bien esta realización busca modernizar al celebre oso, el claro ejemplo es Shrek.
Los actores humanos, están para hacer el papel de bufones, tanto los chicos buenos y los chicos malos (en total fueron cinco). De todos ellos, la única figura que merece unas líneas, tan solo por una numerosa carrera en la industria y no tanto por sus dotes artísticas o dramáticas, es Anna Faris, la documentalista ecologista y enamorada de turno del guardabosques Smith; atractiva y simpática, hasta que tiene que hacer “ciertos énfasis”, propias de su actuación.

Las voces prestadas para darle vida a este par de osos Dan Aykroyd (Yogi) y Justin Timberlake (Boo Boo); en esta ocasión aprecie esta película familiar con el doblaje latino, esta versión no puede opacar a las voces de Eduardo Arozamena y Eugenia Avendaño; además este Yogi no rima mucho y menos usa la típica risa, “Jo, Jo, Jo, Jo”.
El trabajo del director, Eric Brevig (Viaje al Centro de la Tierra), intenta darle a este oso un sitial de estos tiempos modernos; ocupados por los nuevos dibujos y sus mejorados diseños. Mientras haya mas material, habrá mas intentos de traer de vuelta a esos afectuosos personajes que fascinaron a varias generaciones (antes del año 2000); ojala estos intentos sea para bien o mas bien estarán reservados a la etapa de la eterna hibernación.







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