El cine vuelve a convocar a: Los Hombres Equis, esta vez es: X-Men: Primera Generación (X-Men, First Class); una producción que nos introduce en los orígenes de este afamado comic de la compañía Marvel Comics, el director a cargo es Matthew Vaughn.En plenos años 60 y con la Guerra Fría encima; el mundo ignora la presencia de los mutantes. Charles Xavier (James McAvoy), mutante que coopera con el gobierno en aras de un sueño tanto la raza humana y los mutantes vivan apoyados unos de otros. Erik Lehnsherr, también mutante (Michael Fassbender), posteriormente llamado: Magneto, sobreviviente del holocausto nazi, heredo de eso una enorme venganza. Juntos a ellos, conocerán a otros mutantes quienes aceptan en varias escalas su real origen. Finalmente esta Sebastián Shaw (Kevin Bacon), un villano mutante que aspira junto a su organización de dominio global, a llevar al mundo hacia una Tercera Guerra Mundial y sacarle el mejor beneficio a esa situación.
Mucho material por reseñar, primero tenemos la vuelta de esta franquicia (ya casi olvidada), el añadido de ver el origen doble de Xavier y Magneto y el inicio del dilema mutante ante la sociedad humana. Matthew Vaughn, hace una labor significativa (con el apoyo de Bryan Singer como productor y parte del guión), aferrando a la trama un hecho real (el aprieto de misiles de esa época), para sentarla con una aventura de superhéroes, sin cambiar la noción de
aquel evento acontecido.Otra cosa a favor del director es el manejo de los múltiples protagonistas (una formula exitosa al igual que la primera trilogía X-Men), cada aparición viene con la clásica introducción formal y a continuación se nos regala una secuencia impresionante por parte de los mutantes. Todos los actores hacen gala de sus roles, podemos hablar mucho sobre ellos, como parte del argumento, desempeño y su apariencia física.
Y hablando de los protagonistas señalarlos es un justo premio, con buen criterio las palmas se las lleva Michael Fassbender como Magneto, un ser acosado por la dignificación y la venganza eterna, no importa el tiempo o la compañía que tenga. Kevin Bacon (Sebastian Shaw), el villano de turno no conocido por muchos, pero de varios atributos para ser tomado en cuenta, a la hora de acechar a miles de millones, que osen meterse en su camino.
Por parte de las damas, January Jones (Emma Frost), espectacular en belleza, una aliada muy útil (en esta ocasión para Sebastian), aunque no tenga un dialogo inmortal, su sola estampa logra darle unos buenos dedos de aprobación. Jennifer Lawrence (Raven/Mystique), perfecta en su papel de esta sexy metamorfo, exploramos muchos aspectos su encuentro con Xavier y como se deja persuadir en las ideas de Magneto, su fragilidad al intentar entender sobre su futura existencia como mutante, finalmente, esta su bien servida hermosura.
La larga duració
n (politiquería), demasiadas licencias (la invitación de Havok nunca fue miembro original, ubican música psicodélica y bikinis en años errados, rara la inserción del Ave Negra y al igual que el entorno de Sebastián Shaw); sobre el origen se ahogan en un lapso de diálogos fútiles y archiconocidos sobre los personajes. Los efectos especiales dignos, pero nada grandilocuentes hacen recordar algunos creados en las primeras tres entregas de los X-Men. Los actores: James McAvoy (Xavier), Nicholas Hoult (Hank McCoy/Bestia), Rose Byrne (Dra. Moira MacTaggert), Caleb Landry Jones (Sean Cassidy/Banshee), los considero el factor cómico y literalmente regular, de esta realización, cuyo reporte en esta misión es favorable aunque el mejoramiento no es un mal consejo.







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