Madre e Hija (Mother and Child), es un drama en la cual reúne a muchas actrices femeninas como: Naomi Watts, Annette Bening y Kerry Washington. Las historias tocan una parte muy susceptible y anhelada por muchas mujeres, la maternidad. Esta perspectiva viene de la visión del director, Rodrigo García.Karen (Annette Bening), no puede olvidar el acto de haber abandonado a su hija, Elizabeth (Naomi Watts), es una joven profesional que nunca conoció a sus padres, no se interesa en ser madre y Lucy (Kerry Washington), quien al no poder tener hijos decide cumplir los requisitos de la adopción. Capaz este trío de mujeres no se conocerán personalmente, pero intrínsicamente sus casos las harán hermanas en su estado maternal.
Se nota el tema principal y su segmento especifico, la dicha de ser una mujer completa, en todos sus aspectos, siendo el lado maternal la más resaltante. Para eso el director, Rodrigo García, apuesta toda su artillera en el trío de actrices, la cual hacen un interesante trabajo, teniendo todo el protagonismo; cuesta creer a un hombre enfo
car e intuir atributos cercanos de las mujeres. Los actores masculinos (era obvio que los hubiera), realizan su trabajo pero desde un plano moderado. Los diálogos son efectivos, claros y llamativos, algunos de esos lo hemos oído, siguen conservando su autenticidad y vigencia.Sin embargo, las fallas en esto (porque las hay), es que en cierto sentido a este largometraje se le puede tildar de feminista debido a su directa temática y manejo de los participantes, por ende los enemigos de turno, no se animarían a soportar mas de quince minutos o esbozar un comentario sugerente. Otro es el tiempo, exhibir tres historias su propio desarrollo lo conlleva a extenderla y asomando en volverse en un culebrón de telenovela.
Del trío de actrices, Annette Bening, la de mayor influencia, su rol se ubica en su fracaso total, siendo esquiva en recibir aliento o rechazar la felicidad ajena. La redención vendrá gradualmente, aunque le cueste mucho esfuerzo. Naomi Watts, la considero el fiel reflejo de la mujer actual: “no al noviazgo, no al casamiento y menos tener hijos, lo primordial es realizarse profesional y ejecutivamente”. Sumado a su divagante conducta, no podrá resistirse a la sorpresa que le depara la vida. Finalmente, Kerry Washington,
enseña también algo real, la ilusión y la falta de instrucción en asumir una tarea difícil, criar a tus propios hijos.Con los actores secundarios, se le puede nombrar a Samuel L. Jackson, quien hace de consorte con Elizabeth, no es común verlo en estos trabajos (inocente y tranquilo), pero se las arregla firmemente. Jimmy Smits, su actuación simboliza, una tuerca más en un gran andamiaje. Finalmente, Elpidia Carrillo, experta actriz latina en tierras gringas, encuadra dentro de sus escasas condiciones, la armonía en su vida y la de su pequeña hija.
Película con lección de vida, de personajes interesantes con un sensible enfoque; el destino de la vida, inviste a la mujer un sitial de privilegio ante la sociedad y el tiempo.




















ance, es la periodista que siente la cercanía de la muerte, su actuación se compete mas en el ámbito profesional que lo relacionado con lo metafísico. Frankie McLaren, el gemelo sobreviviente quien busca contactarse con su otra mitad; la ayuda no es del servicio social, sino encontrar a George (Matt Damon), es el personaje mas abrumado del film, busca huir de su destino nada rutilante y por un instante parece ver con sus dotes un horizonte aliviado en su vida. Una actuación atractiva breve y serafín sea el de Bryce Dallas Howard, la bella (e inquietante) Melanie, cuya promisoria relación con el medium, se vera afectada por la curiosidad de verificar las facultades místicas de George.








