Habiendo saboreado del cáliz del triunfo, en el 2008, Danny Boyle vuelve con su película: 127 Horas (127 Hours), y además, esta producción le da a este director, la tentativa de levantar (nuevamente) la ansiada estatuilla en la noche del Oscar. Basado en un hecho real (una frase ya nada común), cuenta con la actuación estelar de James Franco.Aron Ralston (James Franco), es un joven impetuoso y aventurero, siempre gusta de hacer excursiones solitarias en los desiertos de los Estados Unidos. Todo transcurre con normalidad, hasta que un involuntario accidente, lo hará pasar el peor momento (127 horas equivalentes a casi 5 días) de su corta vida.
Este biopic centrado en la trama de la supervivencia extrema, aunque tiene su merito (hasta cierto grado), por parte de las dos personas: Boyle y Franco, al darnos una historia interesante pero a gusto personal, esta película es para verla una vez, darle una segunda oportunidad se lo reservo para el sistema del cable.

Toda la historia sigue a nuestro osado aventurero, con unos primeros minutos de gloria, hasta el grave revés que sufrirá; de ahí en adelante recién inicia toda la trama se cubre en la perseverancia, ironía, locura, resignación y un extraño paralelismo de registrar con su cámara de video, todo lo ocurrido a modo de reality show; un medio de entretenimiento televisivo que engloba (y emboba) al mundo.
Gran parte del metraje se muestran sendos recuerdos del protagonista, del mismo modo una ambientación musical (a mucho volumen), que bien podríamos decir son instantes de triunfo o reflexión presente o futuro; con una matizada de alucinaciones (ver a un dibujo animado). Todos estos elementos es el modo en la que Danny Boyle, intenta darle una distracción al espectador, puesto que esta aventura se desarrolla gran parte en un solo lugar; si alguien levanta la mano y dice encontrar algunos parecidos al film de Rodrigo Cortés y su Enterrado, ya se ganaron un Oscar honorífico.

Haciendo algo de memoria con El Enterrado, tanto esa y 127 Horas; James Franco, hace un digno trabajo, similar (la salvedad de esta película es que su personaje logra expandirse un poco sus fronteras), oficioso al soportar (excepto algunas fugaces apariciones como: Kate Mara o Clémence Poésy) de principio a fin, casi toda la película con aquel pesado predicamento.
Un film listo a evidenciar la tenacidad del hombre (con varios cuestionamientos), con logros (explicar un suceso ocurrido en un solo lugar, no hastía del todo); me da la conclusión personal, que este film tendrá su encanto; sin que llegue a materializar a una gran hazaña o tenga una increíble altura; las grandes obras a veces se concretan sin hacerse notar tanto.






























