sábado 2 de julio de 2011

MANTÉNGASE LEJOS LA CALLE, EL PELIGRO SE VOLVERÁ INCESANTE

Pisando fuerte viene con todo el volumen de la moderna tecnología cinematográfica: Transformers 3, El Lado Oscuro de la Luna (Transformers: Dark of the Moon), bajo el ojo del director, Michael Bay; también cuenta en la producción de Steven Spielberg y las actuaciones de: Shia LaBeouf, Josh Duhamel, John Turturro, Tyrese Gibson. Ahora se unen al reparto: Patrick Dempsey, John Malkovich y Rosie Huntington-Whiteley.

Un gran objeto aterriza en la parte oscura de La Luna incitando a los EE.UU y la antigua URSS en iniciar su carrera espacial. Con los años, nos ubica otra vez con la liosa convivencia de los Autobots y Decepticons. Sin embargo los Autobots se enteran sobre aquel objeto estrellado en La Luna, cuyo origen es de Cyberton. Un gran recelo se apodera de los Autobots; pero el peligro no estará lejos de aparecer, así Optimus Prime apelará de la ayuda de Sam Witwicky (Shia LaBeouf), quien ahora ostenta el titulo de héroe olvidado de La Tierra.

Luego de casi dos horas y media, mis inquietudes por Transformers 3 fueron irreversibles, no esperaba una gran película, con excelentes actuaciones, un generoso despliegue de dirección o calidad artística; quizás el soporte técnico-tecnológico sea su mejor emblema, habiendo otras películas similares con semejante premio consuelo. En conclusión esta realización no deja de ser un producto de fans para fans.


Desde luego cabe la salvedad que este film es superior que su antecesora, la clave de esa ventaja (y única) se basa en la interesante introducción planteada unida con ciertos hechos reales (la carrera espacial, la codiciosa ambición de las superpotencias y el ocultamiento de la verdad); de ahí en adelante la trama es una rémora por explicar mejor (o con prontitud) los detalles o acciones futuras de sus protagonistas.

La comprobación del 3D de Transformers 3 me quedo en duda debido a la sala que me toco verla, concluí exaltarla es un descarte, esta realización no se acera a lo impactado por Avatar. Algo si probado están en los casi 30 minutos finales, la oleada (en caída libre) de efectos especiales y visuales venida al combo del 3D, asegurara un dolor de cabeza, aliviada de dos formas esperando el (tortuoso) fin de la película o saliendo de modo anticipado de la sala.

Muchos de los actores son casi conocidos y ya son veteranos en esta ferretera saga, así que su modificación no debe asombrarnos. La salida de Megan Fox (por bocazas) no ata, ni desata en la historia o giro de la misma, aunque es seguro que su “figura” es una pieza difícil de suplir; Rosie Huntington-Whiteley, iguala a la Fox, en ser un decorado a lo largo del film.

Eso fue algunos indicios que define a esta mega producción, los intereses de Spielberg y Bay, hacen de este titulo sacado de los juguetes en instrumentos de su propio entretenimiento y de algunos (los fanáticos), un alarde de gloria, halagándose en que este nombre logro ser una desmedida trilogía.